22 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Sólo un hasta luego...

En este, mi último artículo de opinión sabatino, deseo revisitar algunas inquietudes sobre las cuales anteriormente opiné y que pienso, ...

En este, mi último artículo de opinión sabatino, deseo revisitar algunas inquietudes sobre las cuales anteriormente opiné y que pienso, aunque brevemente, merecen ser revisitados. Empero, antes de compartir mis opiniones quiero, primeramente, expresar mi aprecio a La Estrella , y en particular a la Licda. Doris Hubbard-Castillo, por haberme dado esta oportunidad, y a aquellos lectores que me honraron con la lectura de mis columnas, especialmente a los que hicieron comentarios, lo bueno y lo malo. Pienso que nunca es tarde para crecer y aprender. Además, opino que se puede discrepar sin ser desagradable y que el intercambio de ideas puede servir para aclarar conclusiones y fortalecernos.

Me alejo temporalmente, porque estaré produciendo una de mis obras teatrales aquí en Brooklyn. A la vez, es muy probable que vuelva a ser anfitrión de un programa radial y a contribuir con artículos a la prensa de acá. Por ende me será posible continuar “creando problemas” para algunos. No soy amante de las despedidas, son tristes; especialmente el uso del “adiós” prefiero un “hasta luego”, que lleva en sí la esperanza de volver a restablecer los lazos de amistad. Por tanto, este es solo un “Hasta Luego”..

He leído que el caso de doble nacionalidad de Bosco está en manos del fiscal electoral y que este debe opinar en un plazo determinado sobre el recurso de nulidad interpuesta contra el alcalde electo. Espero con ansiedad el fallo final, pues tendrá implicaciones enormes para los panameños que optaron por la doble ciudadanía, algo que, según nuestra Constitución, y reafirmada por el “Registro de Electores Residentes en el Exterior” (RERE) no es permisible. Si a Bosco Vallarino le es permitido ocupar la Alcaldía nuestra Asamblea, en aras de la justicia y moralidad, tendrá que alterar el Artículo 13 y permitir la adquisición de otra nacionalidad a todos los panameños sin perjuicio alguno, es decir, la doble nacionalidad. Es lo moral ¡Amanecerá y Veremos!

Semanas atrás sugerí que un gobierno de Martinelli se acercaría al imperio norteño y que se aislará del enfoque populista de Latino América. Aparentemente no estuve errado. El presidente electo ya ha manifestado su aversión a estos tipos de gobiernos. En un artículo intitulado “Martinelli contra gobiernos populistas” que leí en Vamaga —un resumen electrónico de noticias— el nuevo presidente nos dice “Esos gobiernos tienen una marcada tendencias a ser antiempresa y antiglobalización”.

Las prioridades del presidente electo —la globalización y los intereses empresariales— son obvias y se asemejan a la ideología política del partido Republicano norteamericano. A mi juicio deja mucho que desear e indica que Panamá marchará a un ritmo y compás diferente de Latino América. Curiosamente, Honduras, que por mucho tiempo fue vasallo político de los EUA, recientemente se ha unido a la “Alternativa Bolivariana para las Américas” (Alba), uniéndose al coro de países latinoamericanos, que conciben y promulgan los intereses populares como su prioridad. ¿Y Panamá? ¡Amanecerá y veremos!

Concluyo con la esperanza de que nuestro país convocará el “diálogo nacional” sobre raza que recomendé. Que empecemos a considerar el uso de los símbolos e imágenes de comunicación social sabiendo que el Panamá que deseamos depende de nuestro compromiso con nuestro pueblo. ¡Hasta Luego!

-El autor es escritor y docente panameño residente en Brooklyn, NY.cerussman@yahoo.com