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24 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

El SPI y la seguridad ciudadana

Garantizado el control del país por las fuerzas invasoras de EUA en diciembre de 1989, el comandante militar norteamericano, a cargo de ...

Garantizado el control del país por las fuerzas invasoras de EUA en diciembre de 1989, el comandante militar norteamericano, a cargo de la ocupación militar que tuvimos en los primeros meses postinvasión, organizó el Servicio de Protección Institucional (SPI), para que el nuevo gobierno panameño tuviera un pie de fuerza bien equipado y de total confianza, para asegurar en aquel momento la nueva democracia, con un contrapeso de fuerza personal a la nueva Policía Nacional que estaba surgiendo de las cenizas de las Fuerzas de Defensa, con la mayoría de los mismos administrativos, policías y soldados panameños.

Han transcurrido 19 años desde aquella decisión política extranjera de seguridad democrática panameña, sin embargo, lo que se inició como una medida política de seguridad a la democracia, comprendida en esos momentos por la desconfianza política que existía en la Policía Nacional de parte del gobierno de turno y los invasores, poco a poco se ha convertido en una seguridad personalizada para los miembros del Gabinete, de la Corte Suprema de Justicia, escoltas personales de invitados especiales del Ejecutivo, ex presidentes, seguridad de altas personalidades de otros gobiernos y la reserva personal de los políticos , “garantía de la democracia electoral”.

Es muy extraño que muchos políticos repiten que no hay arma ni ejército militar que pueda defender el Canal de Panamá , que la democracia se sustenta y garantiza con la igualdad de oportunidades, justicia social para todos, pero mantienen aún, como su garantía democrática, las mismas funciones y responsabilidades al SPI y luego desean que la población respete y tenga confianza en la Policía Nacional.

Uno de los principales cambios que se necesitan para mejorar la autoestima y confianza del panameño de uniforme policial, es que los propios dirigentes políticos les tengan confianza y lo demuestren, asignando nuevas funciones y responsabilidades al SPI, dentro de la lucha contra el crimen doméstico y organizado. EL Chorrillo, Santa Ana, San Felipe, Calidonia, Ancón y Alcalde Díaz pudieran ser la nueva responsabilidad de policía ciudadana del SPI, en la integración a la lucha contra la delincuencia y dejar sus funciones actuales a la Guardia Presidencial y Personal del Ejecutivo.

Hoy, Panamá tiene tantas direcciones de seguridad que hemos engordado la planilla de seguridad ciudadana en funciones y responsabilidad lejos de las necesidades de los ciudadanos, siendo una de las causas principales por las cuales estamos perdiendo la lucha contra el crimen. La democracia está garantizada con la fortaleza de la justicia social, para todos, no con el SPI, este es uno de los cambios que necesitamos.

-El autor es ingeniero y militar retirado.david_280559@hotmail.com