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04 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Un diálogo sin futuro

Desde el jueves, presionado por las condiciones geopolíticas que han dinamizado el golpe de Estado hecho por Micheletti, en contra del p...

Desde el jueves, presionado por las condiciones geopolíticas que han dinamizado el golpe de Estado hecho por Micheletti, en contra del presidente electo de Honduras, Manuel Zelaya, se dará un antagónico diálogo entre los dos, en San José de Costa Rica, todo avalado por Oscar Arias, Hillary Clinton y José Miguel Insulza.

Un diálogo que impone nuevas elecciones presidenciales en Honduras, en donde la presión, por un lado la pone Sur América, a través del ALBA, que apoyan la retoma de la Presidencia de Zelaya; por otro lado EUA, que agazapadamente apoya a Micheletti y no deja entrar a Zelaya a Honduras. Nuevamente el nuevo gobierno norteamericano pretende retomar los lazos de dependencia y subordinación de este país y acelerar una nueva correlación de fuerzas, que no han podido desarrollar en el Cono Sur, pero que en Centroamérica lo revitalizaron en Panamá, peligra en México con el retorno del PRI al poder legislativo y está en veremos con la reelección o no de Uribe en Colombia.

Entienden que este mecanismo de subyugación no puede hacerse en El Salvador, Nicaragua o Guatemala, donde existe toda una histórica lucha popular en contra de gobiernos sanguinarios y autoritarios que fueron apoyados por el gobierno de EUA. Micheletti afirma que negociar no significa que las nuevas autoridades hondureñas vayan a permitir el regreso de Zelaya al poder y Zelaya dice que todo es negociable, menos su regreso a la Presidencia.

En fin, habrá nuevas elecciones, pero sin Zelaya, ya ni su partido Liberal lo apoya. Los medios de comunicación, internos y externos, lo ponen bajo el manto de Chávez y del fantasmagórico comunismo. Pese al no reconocimiento del gobierno de Micheletti por la OEA, ONU, UE y el resto del mundo, con este improvisado diálogo el golpe de Estado se legitima y vuelve la cruda política de la zanahoria y el garrote. Una reunión paradójica, donde la presión y el juego geopolítico de estas dos fuerzas definirá el futuro de Honduras y del Continente.

-El autor es economista.elamphrey@hotmail.com