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02 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Panamá para todos

A escasos días de haberse instituido formalmente el gobierno del presidente Ricardo Martinelli, veo con preocupación la voracidad con qu...

A escasos días de haberse instituido formalmente el gobierno del presidente Ricardo Martinelli, veo con preocupación la voracidad con que hombres y mujeres se disputan los cargos públicos, utilizando como única defensa, en la mayoría de los casos, el historial de servicio de algunos funcionarios designados, como es el caso particular del Dr. Algis Torres, en la Dirección de Salud de San Miguelito.

Y es que deben llamarnos a la reflexión situaciones como éstas, pues, es inconcebible que aún hoy se cuestione a los hombres y mujeres de éste país por haber servido en uno u otro momento de sus vidas al Estado, porque el funcionario trabaja para el Estado y no para el gobierno.

Lastimosamente, hay quienes mantienen una visión retrógrada, que no les permite reconocer la capacidad de aquellos a quienes adversan, sea cual sea su ideología y no comprenden aún que los tiempos han cambiado, por lo que el país demanda trabajar con los mejores.

Nuestra historia patria está escrita con algunos capítulos negros, pero no por ello deja de ser nuestra historia. Decía un sabio, que “los fracasos son lo semilla del éxito”.

Debo decir con honestidad que pertenezco a ese porcentaje de votantes que prefirió no ejercer el derecho al sufragio. Empero, no por ello dejo de reconocer la ardua labor que ha emprendido el presidente Ricardo Martinelli, quien ha iniciado su periodo cumpliendo con sus primeras promesas de campaña y haciendo justicia a los necesitados, que son la mayoría.

Es el momento de pasar las páginas del pasado y mirar como el águila, si deseamos volar alto y llegar lejos. Los enconos y rencores son propios de los bárbaros y no de hombres pensantes, que dicen amar a Dios y a su Patria.

El Universo, como dice DeepaK Chopra, nos ofrece un mundo infinito de riquezas para todos, por lo que con un buen plan de gobierno y la mejor disposición de ejecutarlo podemos erradicar la pobreza en nuestro país.

A nuestros lectores quiero obsequiarles esta frase de Ralph Emerson: “Sin un corazón rico, la riqueza se convierte en el más espantoso pordiosero”.

-La autora es periodista.opinion@laestrella.com.pa