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11 de Aug de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La coyuntura política actual

La dinámica política nacional continúa dominada por el estilo agresivo y el abordaje simultáneo de temas puntuales que afectan a la soci...

La dinámica política nacional continúa dominada por el estilo agresivo y el abordaje simultáneo de temas puntuales que afectan a la sociedad panameña, por parte del presidente de la República, Ricardo Martinelli Berrocal.

En menos de tres semanas la nueva administración de gobierno se ha enfrentado a empresarios que de manera irregular manejan concesiones del Estado; a los empleados públicos con una reforma a la Ley de la Carrera Administrativa; a los grupos pro-derechos humanos que defienden a los detenidos; al Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares (Suntracs), que desea dejar sentada su discrepancia con el actual gobierno; a los dueños de supermercados, intermediarios, importadores de alimentos e industriales vinculados a la cadena alimenticia, pidiéndoles una rebaja del veinte por ciento (20%) de la canasta básica de alimentos y a las empresas que operan en el sector eléctrico, particularmente las generadoras y distribuidoras.

Paralelo a estos enfrentamientos, el presidente Martinelli impulsa un conjunto de medidas sociales dirigidas a enfrentar la pobreza y poner más dinero en los bolsillos de los asalariados a través de subsidios, rebaja de la canasta básica de alimentos, rebaja de la luz y una revisión del salario mínimo. De igual manera, propone la incorporación de otras centrales de trabajadores a dirigir los destinos de la Caja de Seguro Social.

Esta doble realidad, enfrentamiento con el establecimiento político y económico y las medidas sociales, le permiten al presidente Martinelli tener una alta aceptación en la opinión pública y su popularidad se incrementa en todos los estamentos de la sociedad, con particularidad entre los sectores más pobres y los adultos mayores.

El arranque del gobierno de Ricardo Martinelli ha sido tan rápido que el Consejo de Gabinete no logra mantener el ritmo del presidente y ya hay Ministerios que van a la zaga.

El frenesí se apodera de los altos mandos del gobierno nacional y todos tratan de imitar el estilo ejecutivo del presidente y hacen cosas sin la debida planificación y estudio de su impacto político. La velocidad de todo cambio social depende de un conjunto de fuerzas y no de una sola persona.

A pesar de la seria crisis interna que afecta al Partido Revolucionario Democrático (PRD), ya comienza la articulación de una incipiente campaña para enfrentar al gobierno de Ricardo Martinelli.

El Comité Ejecutivo del PRD decidió en su última reunión reactivar sus frentes de masas y sus áreas de organización para enfrentar las diferentes medidas que toma el gobierno, según ellos, en abierta violación a las leyes y la Constitución Política. Varios dirigentes ya comienzan a plantear críticas a la forma y contenido de la estrategia que implementa el gobierno. Se comienza a producir la cohesión en el accionar del PRD.

Los partidos políticos que conformaron la Alianza por el Cambio (Cambio Democrático, Panameñista, Unión Patriótica y Molirena) han dejado de funcionar orgánicamente después de las elecciones generales celebradas el 3 de mayo pasado.

La mayoría de los altos mandos de dirección de estos partidos ocupan puestos en la administración del Estado y han descuidado sus organizaciones políticas.

Se han olvidado de que los profundos cambios que intenta introducir el presidente de la República, Ricardo Martinelli Berrocal, requieren, esencialmente, de una sólida base política partidaria.

Este es el ejército que saldrá a la defensa del gobierno y, por lo tanto, su fortaleza o debilidad impulsará o retardará la velocidad de los cambios. No se prevé activación política de estos partidos por el momento.

*Ingeniero y analista político.blandonc@cwpanama.net