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18 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Dios es Dios y no los políticos

No podemos dejar de reconocer que la política no es mala, sino los politiqueros y que la política como tal está desde la creación del mu...

No podemos dejar de reconocer que la política no es mala, sino los politiqueros y que la política como tal está desde la creación del mundo. Dios, creador de los cielos y la Tierra y de todo lo que existe en ellos, al crear todo esto implementó su política y con ella estableció leyes, estatutos, mandamientos, decretos y demás. Como hombre político, he escuchado a algunas personas decepcionadas de los políticos, decir que la política es del Diablo, porque es mala. A quienes así se expresan les digo que eso es falso al 100%, porque Dios todo lo hizo bueno, pero el hombre ha distorsionado las cosas y por esto hoy muchos hombres y mujeres sufren por poner todas sus esperanzas y confianzas en los políticos, incluso, muchas veces actúan como que estos fueran Dios, porque ocupan posiciones y les pueden resolver sus intereses.

Amado lector. Es muy triste y doloroso observar a estas personas realizar todo lo contrario a lo que dice la palabra de Dios, cuando nos enseña que “maldito el hombre que pone su confianza en el hombre” ; yo pienso en que uno puede apoyar a una persona para que logre ganar una posición política y a la vez, si el político es culto, honrado y agradecido, dentro de sus posibilidades, debe ayudar de manera justa y digna a quienes trabajaron a favor de ella o él. Pero no puedo concebir ni apoyar a quienes llegan a actuar ante estas personas que están en eminencia como si fueran Dios.

Nosotros como seres humanos no podemos dejar de darles sus lugares a otros seres humanos, pero nunca debemos actuar ni pensar como si los políticos en sus manos tuvieran nuestros futuros prósperos y que ellos pueden apoyarnos en todo lo que necesitamos nosotros, para eso solo Dios que es, Dios. Porque Dios es único e inimitable. La Palabra nos enseña que debemos darle honra al que honra y que Dios mismo honra a los que les honran, pero también nos enseña La Palabra que Dios es celoso y no comparte su gloria con nadie.

*Especialista en conductas humanas.magnewsenterprise@hotmail.com