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08 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Una decisión difícil, pero no imposible

Este domingo, 18 de octubre, se realizará en la sede del PRD la reunión de su Directorio Nacional para conformar una dirección transitor...

Este domingo, 18 de octubre, se realizará en la sede del PRD la reunión de su Directorio Nacional para conformar una dirección transitoria en vista de la renuncia presentada por sus miembros. Este evento no invalida los acuerdos de su anterior reunión efectuada el 28 de junio en Santiago de Veraguas.

Los acuerdos del 28 de Junio tienen el propósito de convocar a un Congreso Extraordinario para reformar sus estatutos en los meses restantes del 2009 y un Congreso Nacional para renovar todos los cargos de su aparato de dirección en el primer trimestre del 2010. No más presentar la renuncia colectiva del CEN, una de ellas de manera irrevocable, algunos de sus miembros, ahora renunciados, invocando “ el principio democrático “ del derecho a ser postulados nuevamente, han decidido correr a diferentes cargos.

De verdad que suena a sorna. Sí esos dirigentes renunciaron a sus posiciones fue por algo. En política, como en muchos actos de la vida, no hay casualidades. Hay, eso sí, reconocimientos de realidades que te mueven a tomar esas decisiones. En el caso de la renuncia colectiva, ella es el producto de una presión nacional, de adentro y de afuera, por los desastrosos resultados electorales, agravados posteriormente por su negativa a presentar un balance de lo ocurrido y por no querer someterse al escrutinio de su membresía. Agregaría que por no poder lograr consensos internos en su propio equipo y por existir una feroz lucha intestina, que han terminado irrespetando sus propias relaciones personales.

La presión social ha sido determinante. La opinión pública considera que parte de esa dirección cometió actos de corrupción durante su período como gobierno. Cierto o falso, esa percepción ha descalificado a muchos de ellos para continuar al frente del PRD. Martín Torrijos fue más realista. Declaró días atrás que él “ prefería un repliegue táctico de su cargo como secretario general que una entrega estratégica del torrijismo a quienes pretenden destruirlo “. Lo que no dijo, es quiénes quieren destruirlo y si se encuentran adentro o afuera del partido o si se trata de una combinación tenebrosa de ambos elementos. Me inclino por lo último. Aunque los de adentro todavía no han establecido una conexión con los de afuera.

Esa dirección transitoria está obligada a cumplir con lo acordado en el Directorio Nacional del 28 de junio. Tiene una hoja de ruta bien definida.

Debe hacerse responsable de dos eventos de su máximo organismo, que son los Congresos. Cualquier intento de extender esos plazos, de prolongar sus funciones, más allá del primer trimestre del 2010, no solo es un acto de irresponsabilidad colectiva que cargarán para el resto de sus días, sino será el inicio de la autodestrucción de ese partido.

Esa expresión de Martín Torrijos es clave al momento de analizar los resultados que deben salir del próximo Directorio. No existe excusa alguna para que parte de ese CEN pretenda nuevamente incorporarse al equipo de dirección y menos aún quienes están señalados como los responsables de todos los absurdos cometidos en la campaña electoral.

Sí quiero aclarar públicamente que hay una excepción; la de Pedro Miguel González. No se trata de sus cualidades personales, sino su conducta como patriota. Mientras algunos corrían hacia el recién designado contralor del gobierno de Endara para no ser auditados, Pedro Miguel mantuvo la llama de la resistencia. Y si todavía queda algo de honor en ese partido, Pedro Miguel debe ser la excepción en la conformación de la dirección transitoria. Todos los demás deben dejar paso a fuerzas frescas.

La suerte está echada. Veamos si ese Directorio habrá logrado zafarse de las cadenas de la manipulación clientelista que los controló en el pasado. Solo ellos, los 300, tendrán en sus manos el futuro del partido. Solo ellos asumirán su responsabilidad ante la historia y ante su pueblo. Solo ellos podrán decirnos si seguimos siendo el partido de Omar o ya nos convertimos en una montonera al servicio de la avaricia y los intereses personales de los malos dirigentes.

*Miembro del PRD.rvasquezch@cwpanama.net