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09 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Conservacionistas o radicales trasnochados

Hemos sido testigos de la aparición de grupos y personajes que se hacen llamar ecologistas y conservacionistas, quienes dicen actuar en ...

Hemos sido testigos de la aparición de grupos y personajes que se hacen llamar ecologistas y conservacionistas, quienes dicen actuar en defensa del derecho a la vida, del medioambiente, y lo que es plausible desde todo punto de vista, de dejarle a las siguientes generaciones un planeta con mejores perspectivas de vida.

No puedo generalizar, pero soy de la opinión que algunos “ conservacionistas “ buscan notoriedad, otros mantener un status personal en sus respectivas áreas de residencia —como es el caso de los que habitan en la capital y las áreas revertidas—, quienes le niegan al resto de los panameños la posibilidad de acceso a esos sectores, con el pretexto de que son una “ ciudad jardín “.

Estos personajes rechazan cualquier intento por darle lo que el que logró esos terrenos, dijo para la historia: “ hay que darle el mayor uso colectivo posible “.

Jamás estaremos de acuerdo con los que intentan, con la excusa de explotar los recursos naturales, que se ponga en peligro y/o se afecte la calidad de vida de los indígenas o de otras etnias “ aguas abajo “. Pero si tenemos oro, cobre, recursos hídricos no es justo que no apliquemos las técnicas modernas para explotarlos, salvaguardando a los residentes ante la posibilidad de ser reubicados por motivos del desarrollo del sector.

Lo más injusto de todo es que quienes se dicen conservacionistas y ecologistas residen en áreas lujosas, rodeados de tecnología de punta, con enormes patios traseros y en comunidades donde para edificar se devastó el área. Esos mismos personajes le quieren negar a los pobladores de los sectores indígenas el derecho a elevar su calidad de vida, envenenándolos en contra de quienes han confiado millones de dólares en recursos y tecnología para explotar los recursos naturales, aplicando las técnicas que alrededor del mundo se aplican para mitigar los efectos negativos en el medio ambiente.

Los reconocimientos internacionales que recibe la minera Petaquilla Gold, de entes que auscultan las técnicas de explotación minera, el impacto directo de la empresa dentro de las comunidades adyacentes al proyecto, las perspectivas de mejoramiento e integración de sus moradores, la elevación del poder adquisitivo, la estabilidad económica de esos sectores olvidados, deben llevar a meditar en un cambio de actitud. Cuántas naciones nos envidian además de la posición geográfica, nuestra enorme cantidad de recursos naturales. Entonces, pongamos esos recursos a disposición del país, de los pobladores y del resto del mundo, aplicando las reglas modernas de conservación para evitar el deterioro galopante a que sometemos al planeta.

Derecho al trabajo, a la vida, no significa que abandonemos a nuestros sectores indígenas a vivir como hace 500 años.

*Periodista.erluga@cwpanama.net