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22 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

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Salario mínimo

La Constitución Política de la República de Panamá, indica en su artículo 66: “la Ley establecerá la manera de ajustar periódicamente el...

La Constitución Política de la República de Panamá, indica en su artículo 66: “la Ley establecerá la manera de ajustar periódicamente el salario o sueldo mínimo del trabajador, con el fin de cubrir las necesidades normales de su familia, mejorar su nivel de vida, según las condiciones particulares de cada región y de cada actividad económica; podrá determinar así mismo el método para fijar salarios o sueldos mínimos por profesión u oficio”.

Este precepto constitucional está desarrollado en el Código de Trabajo, que en su capítulo tercero, sección tercera sobre salario mínimo, indica en el artículo 172 que: “ todo trabajador tiene derecho a percibir un salario mínimo que cubra las necesidades normales de su hogar, en el orden material, y cultural, el cual se fijará periódicamente con el fin de mejorar su nivel de vida, y en atención a las condiciones particulares de cada región y actividad industrial, comercial o agrícola. Además, podrán fijarse salarios mínimos por profesión u oficio ”.

Actualmente en nuestro país, están vigente los salarios mínimos establecidos en el Decreto Ejecutivo número 46 del 11 de diciembre del 2007, firmado por Martín Torrijos, como presidente de la República, y Edwin Salamín, como ministro de Trabajo. Este decreto estableció tres regiones para aplicar los salarios mínimos. Bajo la administración actual del presidente Ricardo Martinelli, las regiones se redujeron a dos, la Región de Panamá, Colón y San Miguelito; y la Región Dos, que incluye todo el país.

En la discusión actual que se desarrolla en la Comisión Nacional de Salario Mínimo para establecer las nuevas normas que lo regirán, los trabajadores y los empresarios no se han puesto de acuerdo y, por consiguiente, le tocará al gobierno definir el mismo.

Los obreros han propuesto un salario mínimo de 650 dólares en promedio, lo que equivaldría a un aumento del 100% del salario mínimo vigente. Los empresarios han propuesto un incremento que va del 3% al 15% que se distribuiría de la siguiente forma: 3% para las actividades de la agricultura y la pesca, 7% para los supermercados, 10% para las actividades de minería, telecomunicaciones y hoteles y 15% para los trabajadores en la actividad de juegos de azar y discotecas.

Desde el punto de vista conceptual y político las decisiones relativas a las políticas para establecer el salario mínimo, han de basarse en el seguimiento minucioso de las variaciones de los salarios y las demás fuentes de ingresos de los grupos de trabajadores más vulnerables. Ese seguimiento debería servir de base para la adopción de decisiones relacionadas con el mantenimiento de su poder adquisitivo, mediante la combinación de salario mínimo y otras políticas de apoyo a los ingresos o de reducción fiscal, como lo ha hecho tan exitosamente Brasil y en donde Panamá también tiene experiencia.

Para que se adopten políticas eficaces en materia salarial, se requiere de un diálogo social eficaz y tener una clara evaluación del impacto que la actual crisis mundial está causando en los trabajadores más vulnerables de Panamá.

En la actual situación económica puede ser más difícil ajustar el salario mínimo, porque pueden prevalecer las preocupaciones por su recuperación en los costos laborales y la pérdida de empleos, sobre la protección del poder adquisitivo de los trabajadores más vulnerables.

No obstante, los hechos muestran que a diferencia de lo sucedido en periodos de recesión anteriores, numerosos países han aumentado sus salarios mínimos reales o estudian la posibilidad de mejorar su sistema de salario mínimo. Se reconoce de esta forma que el salario mínimo puede servir de base social para los ajustes de salarios, instrumento para combatir la deflación salarial y mantener al mismo tiempo la capacidad de consumo de los trabajadores en la parte inferior de la escala salarial, lo cual contribuye a su vez a una recuperación económica más rápida.

En nuestro país, la situación económica mundial ha producido una desaceleración del crecimiento, pero la potencialidad de la economía se mantiene y es probable que en el 2010 tengamos mejores perspectivas. Los empresarios panameños debieran evaluar que es necesario lograr un balance social adecuado en la ecuación de capital y trabajo.

Nuestros trabajadores necesitan un incremento en el salario mínimo que les permita mantener su nivel adquisitivo y enfrentar el constante incremento en el costo de los alimentos y de la vida en general.

En el año 2007, empresarios y trabajadores lograron un acuerdo para establecer el salario mínimo y en esta ocasión no ha sido posible, por la gran diferencia que existe entre las posiciones de ambas partes.

El gobierno deberá establecer, de acuerdo a lo que indica la Ley, el nuevo salario mínimo y para ello deberá tener en consideración el equilibro social que necesita el país en estos momentos de cambios y de ajustes estructurales en el mundo.

*Ingeniero y analista político.blandonc@cwpanama.net