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30 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

El poder y los medios

La historia, a nivel mundial, de las relaciones entre el poder político y los medios de comunicación es la de una desconfianza permanent...

La historia, a nivel mundial, de las relaciones entre el poder político y los medios de comunicación es la de una desconfianza permanente y conflicto histórico. Panamá no se escapa a esta realidad y por ello es importante que los dirigentes de nuestro país comprendan cómo se desarrolla el llamado proceso de comunicación política.

Es un hecho, que prácticamente todas las democracias se han visto afectadas en el centro de su vida gubernamental y política, por la ascensión de los medios de comunicación de masas, de los expertos en comunicación y sondeos y de estrategias sofisticadas de comunicación.

A pesar de estas diferencias, el campo de la comunicación política como tal tiene varias características que se deben destacar, para proporcionar una imagen general de este proceso. Una de estas características es el reconocimiento que la intrusión de los medios en el proceso político y la incorporación de nuevas estrategias presentadas en los medios de la política y en gobierno constituye un proceso, y no un hecho o acontecimiento aislado. Este proceso es continuo y conduce a cambio de procedimientos en la política y continuos cambios de las relaciones entre la política, el gobierno, los medios y el público.

En segundo lugar, en cada país el proceso de cambio está, hasta cierto punto, condicionado por el entorno nacional. Las innovaciones adoptan formas algo diferentes, van en direcciones diferentes y tienen consecuencias algo diferentes en cada país.

En tercer lugar se está produciendo una interacción nueva entre múltiples disciplinas que hacen del periodismo un instrumento importante para balancear el poder, particularmente de los órganos ejecutivos.

Muchos políticos no entienden que los periodistas tratan cada día de contar las cosas tal y como han sido. Pero, ¿han sido así realmente? ¿Se puede decir que el mensaje político que publican los medios de comunicación se identifica con la realidad política que vieron? Estas son las preguntas claves que constantemente enfrentan al poder político y los medios de comunicación.

La mayoría de los dirigentes políticos panameños no tienen claro qué es lo que le interesa a los medios de comunicación, ni tampoco entienden cómo se elabora el proceso para producir la noticia. Normalmente un periodista siempre se pregunta al inicio de su jornada qué es los que hay que contar hoy y con esta pregunta comienza el día informativo en una redacción.

Lo que es noticia para el gobierno, para el poder político, para los diputados, para los partidos políticos, no necesariamente es noticia para los periodistas. Los políticos creen que el periodista es un espejo que se pone delante de la realidad para reflejarla tal cual es, en realidad, el periodista actúa como un prisma que recibe diferentes rayos de luz, es decir, informaciones de todas direcciones, que refracta, constriñe y expande. En otras palabras, los medios de comunicación encuadran, enfocan, transforman e incluso algunas veces inventan la realidad que tratan de reflejar.

En el marco de esta situación, los medios de comunicación divulgan información tal como la perciben y reciben. Por ser parte de la sociedad en la que actúan no están al margen de ser influidos por las agendas sociales, económicas y políticas que forman el entorno en que se desarrolla la noticia. En términos generales un periodista tiene una vocación a buscar la verdad, a divulgar los hechos que alguien quiere ocultar, a contar la historia desde una perspectiva atractiva e informativa a sus lectores, televidentes u oyentes.

Mientras el poder político trata de controlar toda la información que no le sea beneficiosa y esto le lleva a permanentes confrontaciones con los hechos que se publican en los diferentes medios. Ahora bien, no todos los periodistas ni todos los medios actúan en forma imparcial y con elevados niveles de ética.

Se puede demostrar con hechos que algunos medios manipulan la información y la ajustan a las agendas de sus dueños o de las partes interesadas en controlar la información, pero afortunadamente estos son los menos y la verdad siempre se impone.

Los medios de comunicación son el balance del poder político en una democracia y constituyen fuentes de información para determinar el curso de los acontecimientos en cualquier nación. Esta responsabilidad exige un elevamiento de la ética periodística y una vocación permanente a contar los hechos con objetividad, justeza y con la participación de todas las partes afectadas por la noticiosa.

Cuando el periodismo se desvía de estas premisas se crean condiciones de conflicto y pierde credibilidad el medio que no utiliza altos estándares éticos para manejar la información.

Es preferible tener medios de comunicación con sus defectos, que controles a la libertad de expresión, pero también es importante señalar que los dirigentes políticos tienen que cumplir con su obligación de dar las explicaciones necesarias, sobre todo cuando ocupan puestos públicos.

*Ingeniero y analista político.blandonc@cwpanama.net