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16 de May de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Padres, hijos y sociedad

No dejo de pensar en las futuras generaciones de panameños. Los eventos de estas semanas hacen necesarias explicaciones claras para aque...

No dejo de pensar en las futuras generaciones de panameños. Los eventos de estas semanas hacen necesarias explicaciones claras para aquellos que se están formando. La familia es, sin duda alguna, el primer frente de desarrollo que debe prevalecer. Ban Ki-moon, secretario general de la ONU exhortó hace unos años a los padres a “honrar a sus familias (…) y “a las familias a que honren a los padres por la importante contribución que hacen a la vida de la familia”.

No es secreto que mantener la estructura familiar en estos tiempos es un uno de los retos más difíciles para toda sociedad. Las amenazas de descomposición social como consecuencia de modelos de comportamientos nocivos e individualistas hacen casi imposible ejecutar estrategias para poner en marcha procesos de cambio que contrarresten las deficiencias sociales.

Me llena de interrogantes saber cómo es la relación familiar de varios personajes que actúan en el escenario nacional, con sus actitudes y conductas claramente en conflicto con lo que debiera ser ejemplo de buen ciudadano o ciudadana. ¿Qué argumentos le dan los padres a sus hijos en formación el hecho de que ha saltado de un partido político a otro, varias veces, en los últimos 15 ó 20 años? ¿Cómo se explica eso? ¿Cómo explicar el hecho de que, de la noche a la mañana, las condiciones económicas de la familia han mejorado significativamente, sin que haya evidencia clara de que los ingresos económicos para sustentarlo han sido habidos decentemente?

¿Cómo un padre le explica a sus hijos, futuros herederos de su empresa, que adquirieron un bien por equis cantidad de dinero, y que lo venden a ciudadanos de escasos recursos, al doble o triple de su valor?

Tal como ya he señalado en numerosas ocasiones, solo tenemos que ver lo que los medios de comunicación presentan para entender que las amenazas contra la estructura familiar están frente a nosotros. Cada día alinean sus productos con los peores modelos de conducta. Lo que hoy ofrecen como novedoso al público local, es rechazado en otras esferas culturales. Lo que ofrecen es el reflejo de nuestra sociedad. Y no nos engañemos, así es. Por eso los diarios siguen publicando violencia, por eso los programas de “ reality ”, malos y faltos en contenido cultural, por eso la guerra de los ratings de las televisoras y por eso los noticieros han rediseñado su formato para trasmitir más violencia; sensacionalizar el mínimo hecho. Convertir cualquier cosa en noticia.

En las últimas semanas se transmite un programa de “ reality televisivo ” muy popular que, al final de cada presentación, los padres participan para “ salvar ” a sus hijos o hijas del proceso de descalificación. Este programa sin necesidad compromete significativamente la relación padre-hijo(a), con el fin de lucrar económicamente. Dos relaciones familiares sufren cada semana para que el medio se beneficie de las ganancias que producen durante toda una semana las llamadas telefónicas para ver cuál de los concursantes es eliminado en el siguiente programa.

Estos concursos que se definen por la participación pagada de llamadas telefónicas por celular, no agregan valor alguno a los esfuerzos de una sociedad en franco desarrollo. Si planificamos la utilización estratégica de estos instrumentos de comunicación en la edificación de una comunidad mejor informada, tendríamos mejores oportunidades de desarrollo social y cultural; y en consecuencia no se burlarán ni se aprovecharán de la buena fe de los televidentes.

Todo esto influye sobre las estructuras sociales que hoy componen la Nación, y tiene una dominio decidido sobre la estructura familiar ya amenazada y enfrentada a otros problemas que busca a diario atender: drogas, VIH-SIDA, embarazos precoces, violencia social, entre otros.

“ Amor y Control ” es lo que hace falta como diría Rubén. Para construir un mejor país debemos cuidar la estructura familiar. “ Todos estos desafíos ponen de relieve la necesidad profunda y universal de que haya figuras paternas positivas en las familias. A medida que aumenta nuestra comprensión del significado de la paternidad, se plantea la oportunidad de que los hombres vuelvan a visualizar imaginativamente lo que significa ser padre y busquen formas de hacer una aportación positiva en la comunidad ”, señaló Ban Ki-moon. Esa aportación debe fortalecer y encausar a los hijos por un camino de aprendizaje y desarrollo cultural justo, desafiante y positivo y debe procurar que los padres puedan ser mejores ejemplo para sus hijos.

*Comunicador social.ernestoholder@gmail.com