17 de Oct de 2021

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Judas guarareño

El pasado domingo 18 de abril asistimos al Festival Folklórico de La Mitra, una comunidad del Distrito de La Chorrera, fundada por campe...

El pasado domingo 18 de abril asistimos al Festival Folklórico de La Mitra, una comunidad del Distrito de La Chorrera, fundada por campesinos/as santeños/as, donde tenemos muchas amistades.

En esta ocasión nos sentimos complacidos porque el Conjunto de Proyecciones Folklóricas de la ULACIT (Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología), presentó allí la quema del Judas guarareño, sociodrama folklórico que fue prohibido en Guararé en el año 2006.

La tradición del ahorcamiento y quema de Judas se celebra en numerosos pueblos y ciudades de América el Domingo de Resurrección. Esta tradición fue traída por los españoles durante la Colonia. En Panamá, se celebraba en el barrio de San Felipe, en la ciudad capital. En la Provincia de Los Santos, en Santo Domingo de Las Tablas, La Palma y Macaracas.

Actualmente, se celebra en Parita, Provincia de Herrera. En Guararé, probablemente, se celebraba desde el año 1630 época en que estas tierras azuerenses fueron colonizadas por campesinos/as venidos/as del norte de España. Allí los jóvenes de varias generaciones construían un muñeco y lo vestían con las mejores galas. La cabeza del Judas guarareño es la misma que se utiliza desde los años 30 cuando el carpintero y mejoranero Esteban Rodríguez la hizo —según unos— de corazón de moro y, —según otros— de corazón de macano negro, madera muy dura. Cuando se quemaba el Judas, esta cabeza apenas se fogueaba y al siguiente año se retocaba y quedaba como nueva. La que hizo don Esteban vio pasar a varias generaciones de guarareños/as. Actualmente, la conserva en su poder el joven Víctor “Chichi-Goneta” Espino.

En Guararé hubo verdaderos artistas del teatro popular, que se destacaron en llorar a Judas antes de ser ahorcado. Entre estos recordamos a Laureano “Chencha” Miranda y a otro señor apodado “Compa Chabelo”, allá por los años 50. Durante el ahorcamiento y quema de Judas se lee un testamento, donde Judas deja a algunos parroquianos supuestas pertenencias. En este testamento se hacen comentarios jocosos de sucesos transcurridos durante el año en el poblado, e —incluso— críticas mordaces a lo que se consideran fallas de funcionarios en la gestión pública. En el año 2005 hubo en Guararé dos Judas: uno que se decía era del PRD, o sea, controlado por personas de este partido entonces en el poder, para evitar la crítica mordaz, y el otro, que se decía era “del pueblo”. En aquella ocasión el alcalde perredista, Luis Carlos Sánchez, se quedó con la cabeza del Judas tradicional, según se dijo, para seguir controlando las críticas a su gestión, pero —al parecer— se arrepintió y volvió a entregársela a los jóvenes que siempre lo vestían, por lo que en el testamento del Judas de 2006 se volvieron a hacer críticas a la gestión del alcalde Sánchez. Para colmo de males, hubo un crimen ese día en el poblado, lo cual fue motivo para que se solicitaran firmas para prohibir esta tradición, prohibición que se materializó a través de un decreto alcaldicio, a pesar de que ninguna ley puede estar por encima de las tradiciones y menos un simple decreto alcaldicio. Sánchez se reeligió en Guararé y la quema de Judas sigue prohibida. Se habla ya entre folkloristas de interponer una demanda de inconstitucionalidad al comentado decreto.

*Profesor. pastornatural@gmail.com

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