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04 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

¿Para qué tantos abogados?

El santoral conmemoró el domingo a Santo Tomás Moro, patrono de políticos y abogados, y autor de ‘La Utopía’. En Panamá, demasiados polí...

El santoral conmemoró el domingo a Santo Tomás Moro, patrono de políticos y abogados, y autor de ‘La Utopía’. En Panamá, demasiados políticos son ya caso-perdido (por verlo todo subordinado a sus propios intereses financieros). Quizás con los abogados tengamos mejor suerte, y logremos esa objetividad indispensable en una verdadera democracia, porque tienen que referirse a una ley escrita en la búsqueda de su pan.

Antiguamente en Grecia ‘democracia’ no significaba el que todos votaran, sino que primara el bien de todos. En Panamá, lo legislado representa lo que definimos como nuestro bien común, y mucha de la inseguridad en nuestras calles nace del afán de imponerse a la fuerza, sin referente a lo que supondría el imperio de la ley por encima de toda otra consideración (excepto la congruencia moral).

El gobierno actual es responsable por mucha violencia, no tanto por las deficiencias policiales, sino por el pésimo ejemplo que brinda a los delincuentes particulares: ¿cómo es posible que al alcalde de Colón le revoque un indulto, en la misma fecha en que se indulta con idéntico defecto a policías involucrados en las muertes de humildes pescadores — sin que a ninguno de nuestros 14000 abogados se le haya oído decir pío?

En esperanza de que al menos los operarios del derecho panameño ejerzan el liderazgo que les compete, compartimos la oración de este mártir de conciencia decapitado en esta fecha, por intentar hacer congruente el estado de derecho inglés: ‘Señor, concédeme que hoy sea: capaz en argumento, atinado en análisis, metódico en el estudio, franco con mis clientes y honesto con sus adversarios. Acompáñame a escuchar cuidadosamente a mi cliente en mi bufete, y consulta conmigo en mi biblioteca. Asiste hoy conmigo a los estrados para que, por ganar un caso, no vaya a perder mi alma. ¡Amen!’.

*Traductor legal.descriptoriummeum@gmail.com