Temas Especiales

22 de Jan de 2021

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Modesto A. Tuñón F.

Columnistas

Apuntamientos de Sanín

... el comité organizador de la XXXII Expocomer invitó a Noemí Sanín, excanciller de Colombia, para dictar la conferencia inaugural.

Las relaciones entre Colombia y Panamá cumplirán en 2021 un vínculo histórico que se ha prolongado por dos siglos con sus respectivos ajustes y desajustes, coincidencias y diferencias que caracterizan la cercanía geográfica y la interacción de sus pueblos. Pese a estos factores y los rasgos comunes, cada una ha sabido llevar su gestión estatal para ocupar una posición y jugar singulares papeles en el concierto de las naciones.

Las coyunturas en que se expresan circunstancias culturales, económicas, políticas, diplomáticas y de otra índole sobre ambos países, ponen en evidencia que hay un destino en que se entrecruzan los lazos a través de sus proyectos y perspectivas. En ese contexto, el comité organizador de la XXXII Exposición Comercial Internacional invitó a Noemí Sanín, ex ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, para dictar la conferencia inaugural.

La invitada reconoció que su acercamiento a Panamá ocupó un lugar importante en su agenda de trabajo ministerial y por eso se creó la Comisión de Buena Vecindad. El programa de discusión de temas cruciales, intercambios entre diferentes instituciones y acuerdos permitió dar una nueva dimensión a las estrategias comunes en materia migratoria y otros aspectos bilaterales.

La excanciller utilizó todo tipo de argumentos y sustentación lógica para reconocer el papel que desempeña hoy la antigua provincia colombiana o Departamento del Istmo y la idea de que el gobierno de la época hizo mal en aceptar la separación; si hubiera estado en sus manos hipotéticamente, ella se habría opuesto a tal paso de independencia; ‘no nos hemos separado, el afecto no tiene fronteras’, recalcó con referencia al devenir común.

La conferencia inaugural de Expocomer tuvo un planteamiento en este sentido y Sanín profundizó en cómo el liberalismo ha sido la base sobre la que el país anfitrión ha fincado su desarrollo y se ha preparado para la globalización. Este concepto lo unió a la propuesta de que existe capacidad para entrar en la Alianza del Pacífico, ente que agrupa a su nación y a México y que viabiliza beneficiosos pactos económicos.

El discurso expuso la oportunidad que se presenta para la región con el debilitamiento de la economía de Estados Unidos y el surgimiento de nuevos gigantes como la República Popular de China. Las condiciones creadas aquí y la posición, son apropiadas para una expansión de la potencia asiática; ‘... ha ido penetrando en todos los continentes y Estados Unidos tiene el 40 % de su deuda con ella’.

Desde este momento la expositora se refirió al crecimiento y las oportunidades óptimas que tiene Panamá en ese aspecto. Delineó a continuación diferentes puntos como la migración colombiana, la carretera Panamericana, la interconexión eléctrica; todos referentes complejos en la relación de los vecinos y utilizó un criterio pragmático para concluir en la necesidad de alcanzar convenios que posibiliten aprovechar la cercanía.

Analizó otras perspectivas de interés en ambas realidades; se preguntó ¿qué nos falta? Y se contestó ‘profundizar en los temas democráticos y políticos y enfatizar en la necesidad de aprobar mecanismos de frenos’. Dijo que en el continente, además de éstos, se requiere también generar pesos y contrapesos y criticó las políticas como los subsidios sociales por ser insostenibles a largo plazo.

Tocó finalmente los temas de la justicia y la educación y remedó recetas de Oppenheimer en cuanto a la formación de recursos humanos. Insistió en esto para formular recomendaciones respetuosas y entusiastas sobre el comercio regional, con énfasis en las potencialidades locales y el porvenir halagüeño que nos espera, si se prioriza con inteligencia.

Sus apuntamientos constituyen una oportunidad de mirarnos, analizarnos y avanzar con optimismo.

PERIODISTA