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27 de Jan de 2021

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Redacción La Estrella de Panamá

Columnistas

Ejercicio sin control

Los propietarios aprovechan para aplicar métodos de entrenamiento que prometen lo imposible.

Los cuerpos musculados marcan tendencia. Deportistas y modelos copan los paneles de anuncios, mientras muestran sus cuerpos. El resultado ha sido el aumento del número de personas en los gimnasios. Tienen la idea de que en unas pocas semanas habrán conseguido ese cuerpo perfecto. Los propietarios aprovechan para aplicar métodos de entrenamiento que prometen lo imposible.

Uno de esos métodos es el Spinning. Consiste en ejercicios muy intensos sobre una bici estática. La intensidad que exige no se adapta a todas las personas, por lo que algunos acaban desmayados o con bajadas de tensión. Otro método es el Cross Fit. Este modelo era un entrenamiento para policías. En este caso se trata de ejercicios anaeróbicos de muchas repeticiones y poco descanso. También puede suponer problemas de salud para personas que no estén preparadas.

La práctica de estos ejercicios a ese nivel de intensidad suele ir acompañada del consumo de productos quemagrasas, que aumentan el volumen o que definen los músculos. En ocasiones funcionan más como placebos, al hacer creer que se cumple el efecto y motiva a realizar más ejercicio. Los gimnasios ganan grandes cantidades de dinero a costa de estos ‘entrenamientos milagro’, sin atender a las necesidades reales de las personas.

No todos los cuerpos son iguales, ni están igual de preparados para cualquier entrenamiento. Sin tener esto en cuenta, llega la frustración ante el incumplimiento de objetivos y el surgimiento de lesiones.

Ahora está muy presente la moda ‘runner’. ‘Cuando yo tenía siete años se hacía una marcha que reunía a 300 personas; ahora ya son 10,000’, dice el doctor Ramón Brugada. ‘La actividad se ha profesionalizado, pero hay que vigilar, porque hay muchos factores de riesgo cuando el deporte se lleva al máximo exponente. Hay que regularlo’. Cada semana hay carreras populares a las que se apunta cualquiera, sin importar la preparación física.

Existe una cultura en la que la vigorexia se confunde con practicar deporte. Mantener una vida saludable es diferente a tener una complexión musculada. Vale con tener buenos hábitos de comida y realizar ejercicio de forma regulada para tener una salud adecuada. Las modas de belleza cambian, por lo que la subordinación a esos cánones no valdrá de nada en el futuro.

PERIODISTA