Temas Especiales

20 de Oct de 2020

Mario A. Rognoni (Q.E.P.D.)

Columnistas

Una crisis más en el PRD

‘¿Por qué... quieren regresar a manejar el partido los mismos de siempre? Hay 12 millones de razones...’.

Una crisis más en el PRD
Una crisis más en el PRD

Confieso que estoy cansado de las ‘crisis’ en que nos meten las ambiciones de algunos en el PRD. Históricamente solo las detectamos cuando perdemos una elección. En 1989 perdimos, vino la invasión y caímos en la peor crisis que yo recuerdo. Esa fue real, no provocada por bases ni directores. Nos sacó, finalmente, Ernesto Pérez Balladares, con un fuerte liderazgo, que eventualmente lo lleva a la Presidencia de la República. La derrota de 1999 lleva al CEN, que controlaba Pérez Balladares, a renunciar voluntariamente, dando paso al liderazgo incipiente de Martín Torrijos. En 2009, una nueva derrota electoral en la carrera presidencial lleva a la renuncia del CEN de Martín Torrijos, por los serios cuestionamientos de la falta de respaldo a la campaña de Balbina Herrera.

Ahora, tras las elecciones de mayo pasado, algunos ven como una aplastante derrota los resultados del PRD, por perder la Presidencia, pero fue el partido más votado, con más alcaldes y representantes electos y un buen número de diputados. Es su primera derrota presidencial sin estar en el poder. Pero, ¿hay que cambiar al CEN por eso? No estoy de acuerdo. La derrota no fue culpa del CEN, los errores de campaña que nos llevaron a perder en gran parte se pudieron evitar, si esos mismos que hoy piden cambios hubiesen apoyado realmente la campaña de Juan Carlos Navarro. Navarro fue un candidato incansable, 24 horas 7 días a la semana. Pero luchaba por lograr votos fuera del PRD y desde dentro tenía quienes lo acusaban de todo, restando credibilidad a su rol como oposición.

¿Por qué entonces quieren regresar a manejar el partido los mismos de siempre? Hay 12 millones de razones, el mayor aporte que el Tribunal Electoral dará a un partido en los próximos cinco años. Pero, el partido que desde 1990 ha liderado la democratización interna de los partidos políticos, ahora quiere acabarla. El CEN actual derrotó a esos mismos que hoy populan los medios pidiendo los cambios, les ganaron en forma dramáticamente amplia, cuando la Ola Azul sacó más del 70 % del voto de los delegados.

Hoy, si volvemos a reunir a los delegados, estoy seguro, nuevamente los mismos electos derrotarían a estos que hoy se desgarran las vestiduras como Torrijistas, pero no pueden mostrar su aporte real a la campaña pasada. Hoy, le piden a un Benicio Robinson, el director más votado de la elección del CEN última, que renuncie. ¿Es Benicio responsable de la derrota? Y los votos que logró en Bocas del Toro, Chiriquí y las comarcas, su trabajo proselitista en toda la campaña, ¿no cuentan?

No, no creo en caer en este ‘quítate tú para ponerme yo’. Creo mucho más sensato que, si Navarro renuncia a la Secretaría General, sea su primer subsecretario el que se encargue, ¿o cuestionamos también a Javier Martínez Acha por los resultados electorales? Discutamos si queremos la hoja de ruta señalada y aceleremos el paso, si creemos que podemos manejar los tiempos, hay que elegir nuevos delegados, nuevas autoridades y en el congreso al nuevo CEN. Nuevamente líderes como Robinson y compañía podrán competir con los que quieran reemplazarlos, no con un manejo de medios y el dedo finalmente de un directorio, no señor, sino con los votos de los 4,000 delegados electos a quienes corresponde esa decisión.

La supuesta ‘crisis’ actual es únicamente un adelanto a la campaña presidencial del 2019, donde las ambiciones privan sobre el partido. Nadie, creo yo, puede simplemente concluir que la derrota de Navarro en la campaña presidencial fue culpa del CEN, entonces, ¿a quién atribuimos los triunfos en las diputaciones, alcaldías y representantes? ¿No era el mismo CEN en todas las elecciones? Si la campaña de Navarro cometió errores, achaquémoslos a los integrantes de su campaña, los que en el manejo de la misma tomaban las decisiones. Pero, ¿al CEN? No tiene sentido. Los casos del 90 y 2009, los secretarios generales eran presidentes de la República y sí tuvieron que ver con el poco apoyo a Martin y Balbina en sus campañas. Pero esta vez no éramos gobierno, Navarro corrió desde la oposición.

Los copartidarios tenemos que estar atentos y no caer en crisis inventadas, no puede ser que un partido de 500,000 caiga en manos de grupitos que simplemente saben usar los medios de comunicación. Y menos cuando la experiencia del 2009 fue mala con un CEN de transición, que luego no quería irse y finalmente corrió para quedarse. Más bien vayamos despacio y hagamos las cosas bien.

ANALISTA