Panamá,25º

12 de Dec de 2019

Eudoro Jaén Esquivel

Columnistas

De riesgo moral y ‘bancos muy grandes para caer’

"...una posible quiebra de ellos causaría un riesgo sistémico global que obliga a los gobiernos a intervenir para salvarlos..."

Circulan dos temas en las páginas financieras locales y extranjeras que reviven el debate sobre los llamados ‘bancos muy grandes para caer’ o ‘banks to big to fall’. Uno de los temas se relaciona al informe sobre estos bancos, publicado en estos días por la oficina del gobierno federal de los Estados Unidos de América, General Accounting Office, conocida por sus siglas en inglés de GAO, una oficina independiente que trabaja para el Congreso de ese país y vigila el uso de los fondos federales, algo así como nuestra Contraloría.

El otro tema se relaciona con la situación del Banco de Santo Espíritu, el segundo banco más importante de Portugal, en problemas. Pero, antes de entrar en esos temas, me gustaría explicar de qué estamos hablando cuando nos referimos a ‘bancos muy grandes para caer’ y qué relación tiene con el concepto de ‘riesgo moral’.

Como el nombre lo deja ver, ‘los bancos muy grande por caer’ son aquellos megabancos que con la consolidación del fenómeno de globalización que trajo consigo la integración de los mercados financieros globales, una posible quiebra de ellos causaría un riesgo sistémico global que afectaría la economía global y obliga a los gobiernos a intervenir para salvarlos. Se le atribuye a esos bancos la mayor responsabilidad por la crisis financiera del 2008, que aún persiste.

La GAO, en su reciente informe sobre el tema, acusa a dichos bancos de aprovecharse del mercado, siendo subsidiados en su participación en el mercado de hipotecas de altos riesgo (‘subprime’), lo cual es cierto. También, se alega, lo hacían porque sabían que su megatamaño los protegía de la quiebra, ya que el Estado los salvaría. Como en efecto sucedió. La crisis del 2008 forzó al Tesoro de los Estados Unidos a salir al rescate de los megabancos en problemas. De esta situación surge el debate sobre la futura estructura de esos bancos en búsqueda de disminuir su dependencia en el rescate con dinero público. Lo bancos más pequeños buscan la reestructuración de esos bancos.

El caso del banco portugués, Espíritu Santo, es otro donde el Estado se ve obligado a intervenir para salvar el banco, otro ejemplo de un ‘banco muy grande para caer’.

La situación de los ‘bancos muy grandes para caer’ es propensa al fenómeno del ‘riesgo moral’. Mas, ¿qué es Riesgo Moral? Noriel Roubini, el notable economista de fama por ser de los primeros en anticipar la crisis del 2008, sin que le hicieran caso, la define simplemente como una situación cuando una persona con información privilegiada, lo que se llama ‘asimetría de información’, toma una decisión, sabiendo que si todo sale mal otro pagará las consecuencias. Lo que significa que ‘los bancos muy grandes para caer’ toman altos riesgos porque saben que si algo sale mal, el Estado los rescatará. Esa situación persiste y tendrá que cambiar. La solución es hacer los megabancos menos grandes y más responsables por sus decisiones y en eso están trabajando.

Toda empresa debe estar consciente de que existe el riesgo moral. La ventaja es que es un riesgo que puede identificarse, lo que hace factible su administración.

Afortunadamente, los banqueros panameños, desde inicios del Centro Bancario Internacional, hemos reconocido la necesidad de administrar ese riesgo. Dos claras evidencias. La exigencia por los reguladores de que existan políticas, procedimientos y estructuras de Buen Gobierno Corporativo en los bancos operando en Panama. La otra es la decisión de los banqueros panameños de que no exista seguro de depósitos ni ventanilla de último recurso del Estado.

En otros países, sus bancos centrales ofrecen a los bancos lo que en la jerga bancaria se conoce como ‘la ventanilla de último recurso’, o sea que un banco en problemas puede recurrir a esa ventanilla para ayuda en resolver su problema. La ausencia de seguros de depósito y ventanilla de último recurso, reduce las posibilidades de riesgo moral.

Esa decisión denota la alta prudencia administrativa y sentido de responsabilidad social de los banqueros panameños. Lo que es una razón por nuestra resiliencia a ‘shocks’ externos, como se demostró con nuestro excepcional comportamiento positivo, durante todo periodo de crisis ha publicado su informe, ‘dividido’ como lo presenta la prensa local donde este debate surge con fuerte a razón de la crisis.

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