05 de Dic de 2022

  • Claudia Martínez

Columnistas

Gente pobre en tierra rica

La provincia de Darién siempre ha confrontado problemas y la mayoría de los Gobiernos la ha mantenido en el abandono

Ubicada en el sureste de Panamá se encuentra la provincia del Darién. Una región rica en recursos hídricos, forestales, étnicos. Aquí nacen extensos y caudalosos ríos navegables. Comprende diversos ecosistemas, desde las playas y manglares hasta la selva tropical, siendo esta la reserva natural más importante de Panamá, y la segunda región más rica en biodiversidad, detrás del Amazonas. En fin, desde hace 500 años, cuando llegaron los españoles, notaron su potencial, pero este mismo potencial no se ve actualmente reflejado en la región.

Con una población de 46 951 habitantes, de los cuales 25 764 son hombres y 21 187 son mujeres, según las últimas estadísticas, Darién cuenta con un desarrollo escaso, debido a que es una zona de difícil acceso, no solo desde sus áreas limítrofes, sino la misma comunicación interna entre los lugares poblados. La provincia de Darién siempre ha confrontado problemas y la mayoría de los Gobiernos la ha mantenido en el abandono. Lo que más preocupa, en estos momentos, son los temas de salud e inseguridad. Además, a cada rato se escuchan los gritos silenciosos de la gran cantidad de árboles talados ante la mirada cómplice de las autoridades que deben proteger el ambiente.

Darién es una provincia grande, con población dispersa, lo que hace más difícil la atención médica de los residentes. El mejor hospital está en la ciudad de La Palma y es allí a donde acuden personas de todas las edades en busca de las soluciones a sus problemas.

Actualmente, la atención médica es escasa; los centros de salud atraviesan por serias dificultades; la red de servicios de salud no cuenta con instalaciones adecuadas. En 1993, la separación financiera entre la CSS y el MINSA redujo significativamente el aporte de insumos y medicamentos de la CSS a la región, manteniendo solo la planilla de los funcionarios existentes hasta el momento y un presupuesto limitado.

Para recibir atención adecuada, es necesario trasladarse hasta La Palma, donde está el Hospital San José que, aunque es el más completo de la zona, es necesario solventar las necesidades que tiene, como la falta de medicamentos y ambulancias equipadas. El problema del transporte es de nunca acabar. Varias personas han muerto, porque no fueron trasladadas a tiempo, cuando se dio una emergencia. Siendo darienita he vivido en carne propia las dificultades por las que atravesamos. Ante la ausencia de centros de salud, la gente busca alternativas o remedios caseros. Las esperanzas están basadas en la construcción de un hospital en Metetí, que arrancó con buen pie, pero le hace falta mucho para su inauguración.

La intención de este artículo es demostrar que Darién es un pueblo olvidado, con gente cariñosa, amable que busca conservar sus raíces y mantener sus costumbres y tradiciones. Nos merecemos un sistema de salud digno de un país que busca colocarse en el primer mundo. Así como la Caja de Seguro Social nos vende la ciudad hospitalaria más moderna de Centroamérica, acá en Darién, queremos un pedacito de ese crecimiento.

*ESTUDIANTE DE PERIODISMO DE LA UP.