Temas Especiales

25 de Nov de 2020

Rolando Villalaz Guerra

Columnistas

Seguro Social: el problema no solo es el IVM

Se deberán evaluar alternativas para la recapitalización de las reservas financieras de este programa

Recientemente se escucharon algunas declaraciones de altos funcionarios del actual Gobierno, advirtiendo que el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social en el subsistema exclusivamente de beneficio definido (SEBD) se agotarán sus reservas en el años 2025. La Administración pasada de esa institución, poco o nada hizo por afrontar el problema y contrarrestar un escenario negativo en un futuro próximo. Con una millonaria publicidad se nos presentó una engañosa imagen de una supuesta estabilidad financiera, mientras se gastaba a manos llenas el dinero de los asegurados.

Lo cierto es que en el 2015 se comenzará a presentar un déficit que irá en aumento, consumiendo no solo las reservas en el 2025, sino también el fideicomiso creado con la Ley 52 de 2005. Las acciones de solución deben ser inmediatas y en un plazo no superior a 24 meses se deberá convocar a un diálogo tripartito, interinstitucional e inclusivo con la sociedad civil, funcionarios de la Caja de Seguros Social, trabajadores, empresarios gremios profesionales y de jubilados y pensionados, en el marco de una efectiva coordinación y visión estratégica con las máximas autoridades del Gobierno nacional. Deberá crearse una mesa técnica de revisión de las valuaciones actuariales y ver las recomendaciones de la Junta Técnica Actuarial, evaluando distintos escenarios y alternativas de financiamiento y ajuste del riesgo del IVM y su subsistema exclusivamente de beneficio definido.

Sin embargo, el problema de la Caja de Seguro Social no se encuentra solo en su Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), sino que hay, además, otro sensitivo Programa, el de Enfermedad y Maternidad (EM), cuyas reservas financieras van a ser golpeadas en los próximos cinco años. Y es que con los contratos ‘llave en mano’ que implementó la anterior Administración, en los próximos cinco años, se va a utilizar entre un 75 % a 100 % de sus reservas actuales, por la construcción, equipamiento y nombramientos de personal de la denominada ‘Ciudad Hospitalaria’. Se estima que de los mil trescientos sesenta millones que se tienen, se van a tener que pagar gastos que van por el orden de los 800 a casi 1000 millones de dólares o balboas. Precisamente el programa de Enfermedad y Maternidad es el que paga los salarios y sobresueldos del personal de salud y de administración y tiene que ver con la compra de medicamentos e insumos médico-quirúrgicos y la construcción de infraestructuras de salud. Debido a esos gastos, que deberán asumirse, se estima que las reservas de Enfermedad y Maternidad pueden quedar con apenas unos 3000 a 350 millones, para afrontar los gastos que se cubren con el mismo.

Se deberán evaluar alternativas para la recapitalización de las reservas financieras de este programa, evaluando y actualizando las normas sobre inversiones para mejorar la diversificación e incrementar los rendimientos de las inversiones, manteniendo la política institucional de privilegiar la seguridad sobre los fondos invertidos.

Se va a requerir mejorar la ejecución de aquellas inversiones no tradicionales, como los préstamos hipotecarios y los préstamos a jubilados, que con mayores recursos administrativos y de promoción, pueden tener mejor éxito, extendiéndolo a todo el territorio nacional, para impactar favorablemente en la calidad de vida de jubilados, pensionados, asegurados y funcionarios.

Medidas más agresivas se deberán adoptar para el control de la evasión y mejorar las recaudaciones. Los procesos tecnológicos no son un fin en sí mismos, por lo que la gestión extramuros de difusión de las nuevas tecnologías y de fiscalización será fundamental, junto a mejoras en la calidad, efectividad y coordinación de los servicios de salud.

Pongamos atención a este Programa de Enfermedad y Maternidad, pues sus reservas serán impactadas en los próximos cinco años y no se pueden soslayar las medidas que deben adoptarse, junto al de Invalidez, vejez y Muerte.

*EXDIRECTOR GENERAL DE LA CSS.