Temas Especiales

20 de May de 2022

  • Carlos E. Rangel Martín

Columnistas

Elecciones parciales disparatadas

"La persona corrupta lógicamente prefiere que siga imperando el clientelismo y ella pueda seguir depredando al Estado"

Resulta bastante curioso que, en este país donde abundan los juegavivo, muchos panameños quedaran sorprendidos con los resultados de las elecciones parciales que se han estado llevando a cabo después de las elecciones generales del pasado mes de mayo, y que son un completo disparate porque, si un político corrupto pudo comprar numerosos votos, las personas que vendieron sus votos, o eran tan corruptas como dicho político, o necesitaban grandemente cualquier ayuda económica.

La persona corrupta lógicamente prefiere que siga imperando el clientelismo y ella pueda seguir depredando al Estado, participando en otros chanchullos durante el próximo quinquenio. Quizá en estas elecciones parciales no le hayan pagado inmediatamente por su voto o su labor electorera; pero es casi seguro que el candidato corrupto le haya prometido que, de salir electo, le pagará posteriormente; y no sería de extrañar que además le haya prometido una comisión por cualesquiera votos adicionales de personas que acepten el ‘vote ahora y cobre después’, algo que ciertamente valdría la pena investigar.

En cuanto al votante necesitado de ayuda económica que vendió su voto, es lógico que se sienta en deuda, porque su voto fue cancelado y no cumplió su cometido; pero, sopesando que la mayoría de los políticos son deshonestos, probablemente juzgue preferible aprovechar las migajas que los candidatos dejen caer del pastel cada vez que haya elecciones; porque, cualquiera que sea el político que al final salga victorioso, probablemente no ayude nada a su comunidad o a su familia durante el tiempo que permanezca en el Gobierno.

Algo de mayor trascendencia es que existe un común denominador para todos esos panameños que venden su voto, consistente en que seguramente nunca recibieron una educación apropiada en su juventud, que es lo que más podría contribuir para que pudieran ganarse la vida honestamente y en nada dependieran de los dineros robados del Estado que les ofrezcan algunos candidatos.

Una inadecuada educación cívica seguramente también explique por qué otras personas calificadas para votar, sin ser deshonestas o estar necesitadas, no hayan tenido suficiente conciencia de su deber ciudadano de participar en todas las elecciones, para tratar de escoger unos funcionarios gubernamentales que, como mínimo, no hayan cometido actos ilegales en el pasado.

El colmo de estas elecciones disparatadas consiste en que todos esos diputados que inicialmente compraron votos y nuevamente hayan sido escogidos en elecciones parciales, deberían ser juzgados penalmente por desfalco al Estado; pero ahora probablemente aleguen que sus fueros como legisladores no permiten que sean juzgados inmediatamente, porque primero tendrían que ser despojados de sus inmunidades parlamentarias, algo que resulta bastante dudoso mientras en el PRD existan dirigentes políticos que nadie sabe con certitud para quién trabajan.

*JUBILADO DEL CUERPO DE INGENIEROS DE EE. UU.