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26 de Oct de 2020

Rolando Benítez

Columnistas

David, ¿cuándo?... de un pueblo aún, a un pueblo más grande

'No quiero imaginar qué va a suceder el día que necesariamente se tengan que ampliar las vías, calles o avenidas'

Se habilitaron los viejos caminos de herradura por mucho tiempo, como mejor se pudo, hasta que se diseñaron tanto Colón como David con la simetría para una ciudad que debería crecer en orden y comodidad para sus habitantes: calles amplias de 20 metros cada una y perpendiculares entre sí que crearon manzanas holgadas y aprovechables.

El avance del tiempo ha permitido la transformación de residencias e instalaciones de ancestros en modernos edificios de acero con diseños actualizados por doquier, pero algunos, violentando la línea de construcción o penetrando en el paramento oficial, o sea, las necesarias aceras o vías peatonales se deforman o desaparecen a voluntad de las nuevas estructuras. No quiero imaginar qué va a suceder el día que necesariamente se tengan que ampliar las vías, calles o avenidas.

El nuevo plan normativo de David, realizado por arquitectos fuera del área no distingue, sobre todo, las áreas comerciales con la vocación que cada establecimiento merece: no es posible ubicar frente o a un lado de una clínica, de un restaurante, de una capilla, de una oficina, de negocios importantes o debajo de un semáforo, un taller de chapistería o una buhonería indefinida, un negocio que se anuncie con ruido estridente un boîte o una cantina, dando pie a un ambiente negativo indeseable y molesto y a zonas rojas indiscriminadas.

Cierto, todos los ciudadanos tenemos derecho a ganarnos la vida en forma decorosa y honrada... Pero toca a las autoridades el definir tanto zonas, espacios y estructuras que con orden y comodidad les permita a los interesados desarrollar sus actividades, sin que para eso perjudiquen a terceros o destruyan el ambiente y la tranquilidad social.

Insisto en que las barriadas nuevas que se desarrollan alrededor de David no tienen una calle o avenida para accesar cómoda y rápidamente al centro del ‘pueblo’. Nunca se ha tomado en cuenta la extensión necesaria de los ejes de las calles que deberían cruzar más allá de la vía Interamericana, incluso se han perdido la continuidad de calles importantes, pero parece que a nadie le importa.

Hoy, ya no es un lujo, sino una necesidad inminente y sentida el poseer un vehículo que luego no podemos guiar con comodidad y menos estacionar donde debemos, si no donde la suerte nos toca y de manera muy onerosa; gracias a la Cámara de Comercio se ha logrado alguna consideración al respecto, habiendo sido necesario una demanda legal a quien supuestamente debe proteger los intereses ciudadanos y hablando de esto pregunto: ¿dónde están, con tantas propiedades y espacios municipales? que pudieron ser alguna solución en estos casos.

El tráfico no es sorpresa para nadie, para cualquier conductor encontrarse frente a frente o raspándole un costado de su vehículo articulados de dieciocho o más llantas, camiones monstruosos que no deberían circular por nuestras estrechas calles y avenidas y al día de hoy no se ha designado ni acondicionado un corredor especial para estos camiones que necesitan un área de estacionamiento adecuado a su volumen y fuera del área poblada de la ciudad, además de un transitar sin causar ni recibir traumas en su manejo, si acaso la calle D Sur que, sin la ampliación debida ni aceras adecuadas, hoy se denomina ‘la calle de la muerte’.

Naturalmente es materia de técnicos y para algunos de nosotros dista mucho de la solución correcta, pero como ciudadanos también usted por sus observaciones se habrá hecho una idea sobre el nuevo puente hacia Boquete.

Si observamos por dónde quiera en la televisión, avenidas con seis, ocho o más carriles que atraviesan las ciudades en otros países que esperamos aquí para dar inicio a estructuras que agilicen desde ya el tránsito vehicular y circular por nuestro pueblo, a ver si algún día se da inicio al nacimiento de una ciudad de David, una ciudad que no solo sea un sueño y que todos nos merecemos.

ARQUITECTO