Temas Especiales

31 de Mar de 2020

José E. Mosquera

Columnistas

Las tumbas del Mediterráneo (I)

Además, destruyeron sus sociedades, sus instituciones, los culturizaron e iniciaron el arrasamiento de sus riquezas

Europa debe asumir con más responsabilidad y eficacia los problemas de los inmigrantes africanos, porque gran parte de las causas del subdesarrollo, la pobreza, la miseria y la inequidad que se sufre en África son consecuencias del saqueo del colonialismo europeo. Los europeos durante el período colonial despoblaron África con el cruel negocio de la trata de esclavos, los exterminios y los arrasamientos de poblaciones enteras. Además, destruyeron sus sociedades, sus instituciones, los culturizaron e iniciaron el arrasamiento de sus riquezas.

El fin del colonialismo no cerró las brechas del saqueo, sino que con la ‘descolonización' los europeos estructuraron nuevas modalidades de expoliaciones más productivas con el apoyo de los propios dirigentes africanos. Esa Europa que ahora mira con desprecio a los inmigrantes africanos, como pestes que invaden su territorio, tiene una alta cuota de responsabilidades en el subdesarrollo de las naciones africanas. Indudablemente que con las complicidades de las clases dirigentes africanas, que siguen actuando como títeres de los intereses de las potencias y de sus emporios empresariales transnacionales.

El hambre, la miseria, las faltas de oportunidades de trabajo y de progreso que padecen millones de africanos, obliga a cientos de ellos a iniciar largas travesías desde sus países de origen, en la búsqueda de mejores oportunidades de vida al otro lado del Mediterráneo.

Evidentemente que la inmigración africana también es alimentada por las guerras y los conflictos étnicos, religiosos y tribales, además de las luchas por el control de los recursos naturales y el reparto del poder, al igual que las tensiones geopolíticas que existe entre los países, muchas de ellas conexas con los intereses estratégicos de las potencias europeas y de Estados Unidos.

Los inmigrantes africanos en la búsqueda de cambios en sus condiciones de vida son víctimas de los carteles de traficantes de personas que se han estructurado, tanto en África como en Europa. No existen cifras exactas sobre los africanos que logran llegar clandestinamente a Europa ni sobre los que mueren en las travesías ni los millones de dólares que mueve este repudiable negocio. Sin embargo, se especula que la travesía desde las costas africanas por el Mediterráneo a Europa mueve más de US$650 millones al año.

Sigue mañana...

PERIODISTA