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01 de Jul de 2022

  • Nikhil Seth

Columnistas

Una agenda para la acción: para nuestro pueblo y nuestro planeta

Durante los últimos dos años, un compromiso sin precedente ha ayudado a definir lo que debería ser los ODMs en 2016

El 2015 señala el septuagésimo aniversario de las Naciones Unidas. Es también el año en que los países se unirán para aceptar la próxima generación de los objetivos para nuestro pueblo y su único hogar: el planeta Tierra. El 2015 también presenciará el patrocinio de una conferencia en Addis Abeba para el Financiamiento de Desarrollo y la Conferencia del Clima en París. Será un punto de inflexión histórico para así abordar el desarrollo globalmente.

Esta nueva agenda será la plataforma para la transición de los Objetivos de Desarrollo del Milenio —los ODMs— a la próxima generación de Objetivos de Desarrollo Sostenibles, con un nuevo horizonte de tiempo al año 2030. Los nuevos objetivos de desarrollo sostenibles serán con base a los ODMs que incluyen la pobreza, igualdad de géneros, salud, educación y sostenibilidad ambiental, pero de una manera más profunda, más integrada y de política pertinente. También incluyen nueve objetivos adicionales para una cobertura más amplia de la agenda de desarrollo sostenible con más asuntos económicos, tales como el crecimiento, empleo, infraestructura y desigualdad; inquietudes ambientales que incluyen el agua, energía, ecosistemas terrestres y marinos; y lo más importante un objetivo que se empeña en prometer sociedades más pacíficas, mejor gobernadas e inclusivas.

Los ODMs anteriores tuvieron éxito al enfocar la voluntad política y recursos internacionales para el desarrollo de un número de objetivos de prioridad que incluyen, además de una reducción considerable de la pobreza y el hambre, lograr universalmente las matrículas en escuelas primaria con paridad de género, controlar la pandemia del VIH/SIDA, promover la igualdad de género y reducir considerablemente las muertes evitables por malaria, enfermedades diarreicas y complicaciones en partos.

Durante los últimos dos años, un compromiso sin precedente ha ayudado a definir lo que debería ser los ODMs en 2016. Los Estados Miembros de las Naciones Unidas han trabajado en un nuevo objetivo y se han enfocado en un marco que crece a raíz del trabajo de los ODMs, pero uno que exige una reconsideración fundamental en todas las economías y sociedades.

Al formar esta agenda futura, los Gobiernos han sido acompañados por las voces de millones de personas alrededor del mundo, incluyendo mujeres, niños, jóvenes, personas discapacitadas, comercios e industrias, obreros y sindicatos, agricultores, autoridades locales, la comunidad científica y tecnológica, y la sociedad civil. No existe un mejor procedimiento para dar un significado a la participación de ‘nosotros los pueblos', tal como está dicho en la Carta de las Naciones Unidas para determinar su propio destino.

Reduciendo a la mitad la pobreza extrema durante los últimos quince años ha sido un logro extraordinario, según cualquier criterio. No obstante, todavía existen millones de personas pobres y vulnerables en el mundo que han sido abandonadas y que deben ser incluidas en el desarrollo. Por lo tanto, el deseo del objetivo de desarrollo sostenible es poner fin a la pobreza extrema y el hambre sin dejar a ningún ser abandonado.

Los objetivos nuevos nos llevarán al segundo cuarto del siglo 21. Durante los próximos 15 años, más países dejarán de ser los menos desarrollados, y países de ingresos medianos e ingresos altos continuarán creciendo y podrán brindar empleos productivos y decentes a sus poblaciones .

Para que todos los habitantes de la Tierra puedan disfrutar de un estilo de vida decente, los ricos tendrán que cambiar a normas de consumo mucho más sostenibles, y todos los productores tendrán que cambiar a normas de producción más sostenibles. Por lo tanto, la agenda futura y los objetivos son universales, exigiendo acciones de parte de todos en todas partes, empezando en el mundo desarrollado para reducir sus pisadas, crear un ‘espacio seguro para operar' para que todos los países prosperen. Los límites del planeta no pueden ser violados, y nuestro sistema climático, nuestros océanos, tierra y atmósfera deben ser conservados, regenerados y seguros. Esperamos que se logre un resultado significativo en París en diciembre que fortalecerá los esfuerzos globales para aliviar y adecuarse al cambio climático.

Asegurémonos de no decepcionar a nuestro pueblo y nuestro planeta. La historia nos ha dado esta oportunidad. No debemos desperdiciarla.

*DIRECTOR DE LA DIVISIÓN DE DESARROLLO SOSTENIBLE DE LAS NACIONES UNIDAS (DDS), NY.