Temas Especiales

28 de Jan de 2021

Paulino Romero C.

Columnistas

Sobre los problemas del medio ambiente

Las primeras advertencias datan de hace varios años, pero hoy día los peligros se han vuelto incalculables

Sobre los problemas del medio ambiente
Sobre los problemas del medio ambiente

El cambio en la estructuración de nuestras condiciones de vida ha determinado, en el curso del tiempo, el trastorno del sistema ecológico. Hay diversos factores que, influyéndose uno al otro, alteran el equilibrio biológico y conducen a una discrepancia de proporciones hasta el momento insospechadas. Las primeras advertencias datan de hace varios años, pero hoy día los peligros se han vuelto incalculables. Con todo, ya en la Antigüedad y en la Edad Media se conocían medidas para prevenir el deterioro del medio ambiente. Su consideración actual no debe considerarse un invento del siglo XX.

Para evitar la crisis y catástrofe tantas veces conjuradas del medio ambiente, no basta que el Estado tome medidas, sino que hace falta el compromiso de cada ciudadano, que puede influir en muchos efectos desfavorables al medio en nuestro mundo moderno. La condición para ello es el conocimiento necesario que dé impulso a nuestro sentido de responsabilidad y nos lleve a conservar la calidad vital de nuestro mundo para las generaciones futuras. La base del cambio en el comportamiento ya se siente en la escuela.

La pedagogía relacionada a la conservación del medio, que desarrolla la conciencia del estudiante frente a éste, es un campo aún poco explorado. Es hora de aceptarla y darle su lugar en nuestros planes de estudio. Es preciso que la enseñanza cuente con una teoría que tenga relación práctica con las tareas de protección del medio y sus efectos. Se impone la necesidad de efectuar un análisis intelectual de todo el complejo. La política relacionada con el medio ambiente es política social. Corresponde a la escuela la tarea de preparar al joven para la vida dentro del Estado, haciéndole reparar también en los problemas de protección del medio. Sin embargo, no basta que la escuela, como centro de enseñanza y de vida, ponga de relieve la situación existente y las tendencias, sino que deberá fortalecer el compromiso correcto y crítico. ‘Medio ambiente' abarca, además, aspectos jurídicos, éticos e históricos.

Además de las metas generales de la enseñanza, tales como el pensamiento independiente, la agilidad mental, la apertura, la objetividad, la capacidad de cooperación, el placer que da el buen rendimiento, la sensibilidad social y la conciencia de responsabilidad, ya la escuela general básica debería responder, en el dominio de la protección del medio, a las exigencias de una enseñanza moderna, que son las de fijar posición, practicar la tolerancia, exteriorizar la crítica, movilizar procesos mentales productivos y creativos, sacar conclusiones y, de ser necesario, tomar decisiones útiles y aplicables.

Para poder interpretar los riesgos que se originan en el deterioro del equilibrio natural y amenazan la salud del hombre, el estudiante deberá identificarse con las cuestiones fundamentales y la causalidad del problema del medio ambiente. En el terreno de las metas de enseñanzas especiales y sistemáticas, el alumno habrá de familiarizarse, en primer término, con las especialidades y contenidos de los problemas fundamentales de la ecología que afectan la biósfera del hombre, así como también con la contaminación del aire y del agua, el problema de los desperdicios (basura), el peligro de los ruidos molestos, los efectos de la radioactividad, los fertilizantes, los medios para combatir animales dañinos y los ingredientes químicos en nuestra alimentación.

En la enseñanza, todos los puntos se orientan hacia las fuentes de contaminación, sus efectos, los medios para combatirla y su eliminación. Los alumnos deberán reconocer el peligro de ‘elementos extraños' sobre el cuerpo humano y sus funciones, y la importancia de mantener nuestro medio ambiente libre de ellas. Los elementos extraños se encuentran en el aire como gases de escape o partículas radiactivas, o bien como sustancias químicas en los fertilizantes, en los medios para combatir animales dañinos, en los medios de conservación, en el agua o en nuestra alimentación, y pueden resultar nocivos por efecto acumulativo y potenciación.

De todas estas reflexiones derivamos, en la práctica, una amplia gama de unidades de enseñanza, que responden a las diversas secuencias con miras a un fin determinado, y que se basan en la propia experiencia y en la observación del medio que nos circunda.

MAESTRO DE CIUDADANOS.