22 de Feb de 2020

Mario A. Rognoni (Q.E.P.D.)

Columnistas

Analizando la corrupción

‘Todos queremos justicia, pero exageraciones tampoco'

Analizando la corrupción
Analizando la corrupción

Según me cuentan, al retornar Torrijos después del golpe del 16 de diciembre, se reunió en el Estado Mayor de la Comandancia y le empezaron a presentar las grabaciones de los noticieros de los días del golpe, empezando a ver a amigos, colaboradores, hasta familiares felicitando y celebrando con los golpistas. Me dicen que se levantó y dijo: ‘Paren eso, no quiero ver más, me quedaré sin amigos'. Hoy, mientras los fiscales buscan y rebuscan en los casos de corrupción, yo para mis adentros pienso que mejor paren eso, nos vamos a quedar sin país.

El caso más pequeño de corrupción que se investigue involucra al sindicado, a algún banquero que aceptó los depósitos, al empresario que hizo el negocio, a otro funcionario que sabía o participó, a otro empresario que sirvió de testaferro. Hoy sabemos, por ejemplo, que en el caso Financial Pacific ya están colaborando con las investigaciones nueve bancos, casi me atrevería a apostar que todos son panameños. En un tsunami de casos de corrupción como los que se investigan y siguen apareciendo, ¿cuántos funcionarios caerán al final?, ¿cuántos empresarios?, ¿cuántos bancos? ¿PODRÁ Panamá mantener su crecimiento si todos los involucrados son condenados?

Estoy consciente de que el pueblo realmente en lo que pensaba al querer justicia era: a) recobrar los dineros robados, b) que el funcionario que se los robó pague su culpa en la cárcel. Pocos pensaron en el número de personas y entidades que quedarían involucradas en las investigaciones. Por ejemplo, en el caso del PAN, donde el director del mismo es autoconfeso y acepta haberse llevado más de 20 millones de dólares, nadie pensó que eso arrastraría a los miembros de la junta directiva, decenas de empresarios y muy probablemente a varios bancos, además de varios ministros de Estado.

Por mi experiencia en el Gobierno, estoy consciente de que las designaciones en algunas directivas, es más, casi todas menos las de entidades financieras, la presencia de uno allí es casi de convidado de piedra. El director de la entidad es quien dirige y maneja la misma, los directivos solo se enteran de lo que se informa. Ejemplo, me imagino que en el PAN los diversos ministros escucharon el programa de la comida deshidratada, algo que ya habían oído en el gabinete donde se había aprobado, así como la compra de mochilas, también aprobado en el gabinete. La mecánica de la compra con dineros del PAN era a través de partidas que el propio MEF había autorizado, entonces, ¿qué hacen presos Osorio, Kieswetter, De Lima por este caso? Aquí el delito está en Guardia Jaén, en los empresarios que hayan aceptado sobreprecios y en los banqueros que lavaron la plata de los peculados, así como en los testaferros que se hallan utilizado.

Todos queremos justicia, pero exageraciones tampoco. Los cinco años pasados han sido, sin lugar a dudas, los de mayor corrupción en los manejos de los fondos del Estado, pero tampoco es cierto que todo el Gobierno estuvo involucrado. Es más, en mis conversaciones con muchos de ellos, la gran mayoría sí sospechaba de negociados, pero ninguno se imaginó los montos que hoy de manejan. Yo, ejemplo, estoy seguro de que el propio presidente Martinelli desconocía los montos que se perdieron en el PAN. Que el director cobraba un porcentaje en los programas, eso todos los sabíamos, pero pudo quedarse con 60 millones él, no creo que nadie lo sospechó.

Cuando yo trabajé en Rodelag con mi gran maestro Potín De La Guardia, me insistía que fuese a los cumpleaños de los empleados. ‘Mario', me decía, ‘anda y ve su casa, sus muebles, lo que tiene, mira si eso lo puede comprar con su sueldo'. Hoy, esa regla no la sigue ni el Gobierno. Hoy vemos a nuevos funcionarios que al año tienen casa nueva, carro nuevo, casa de playa, fincas y nadie los cuestiona. Hay dos cosas difíciles de ocultar: la pobreza y la riqueza.

Lo difícil de los casos nuestros, es que involucrados están funcionarios a los que fácilmente se les detecta el dinero mal habido, pero empresarios y banqueros a los que es difícil detectarlo. Pero, lo delicado para mí en estas investigaciones no son los empresarios ni los funcionarios, son los bancos. Si aceptaron esos depósitos ilegales, conscientes de su procedencia, ¿cómo hacemos para no perjudicar a los honestos cuentahabientes y depositantes de esos bancos? ¿Dónde tiramos la raya de la investigación?

A futuro, hay que insistir en la transparencia, hay que insistir en la denuncia, frenar la corrupción de raíz con la ayuda de medios y sociedad civil, o poner en peligro el futuro.

ANALISTA POLÍTICO.

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‘A futuro, hay que insistir en la transparencia, ... en la denuncia, frenar la corrupción de raíz con la ayuda de medios y sociedad civil, o poner en peligro el futuro'