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17 de Ene de 2022

  • Enrique Montezuma M.

Columnistas

Supuesto descubrimiento y Derecho Internacional de los Pueblos Indígenas

Durante 500 años se pensó que la historia de América comenzó en 1492, precisamente con la llegada de Colón a las islas de Santo Domingo

Supuesto descubrimiento y Derecho Internacional de los Pueblos Indígenas
Supuesto descubrimiento y Derecho Internacional de los Pueblos Indígenas

Existe un error histórico sobre el supuesto ‘descubrimiento de América ', pues Cristóbal Colón creyó haber llegado a las Indias Orientales y por esta razón a sus habitantes se les denominó ‘indios '.

Pero la realidad fue totalmente distinta, porque estas tierras no eran las Indias Orientales y por tanto sus habitantes tampoco eran indios o hindúes, sino que tenían sus propias identidades, idiomas, organizaciones, sistema de Gobierno, cultura y territorios definidos entre los distintos pueblos.

En las escuelas primarias nos enseñaron que Cristóbal Colón fue quien descubrió América. Sin embargo, otros conocimientos han demostrado que en realidad Colón no descubrió América, sino que simplemente llegó a un continente que ya había sido descubierto por otras gentes, que vivían aquí miles de años antes y que habían desarrollado una civilización floreciente, como fueron los pueblos maya, azteca en México y Centro América; los chibchas en Colombia, y los incas en Perú.

Durante 500 años se pensó que la historia de América comenzó en 1492, precisamente con la llegada de Colón a las islas de Santo Domingo. Hoy día sabemos que esa creencia no es más que un mito de los tantos que nos metieron en la cabeza cuando éramos niños.

Ahora, la sola llegada de Cristóbal Colón a nuestra tierra generó el Derecho Internacional de los Pueblos Indígenas. Existe una cantidad de material escrito y otras tradiciones propias de nuestro pueblo que bien podrían ser los orígenes reales del Derecho Indígena. He aquí algunas de estas fuentes: La doctrina eurocentrista del descubrimiento de América, Las bulas papales del siglo XV, Los escritos de Francisco de Vitoria y Bartolomé de las Casas, El Consejo de Indias de España del siglo XV al XVII, En los parlamentos y tratados indígenas con otros Estados, En las costumbres, leyes y tradiciones colectivas de los Pueblos Indígenas.

La llegada de los españoles a América creó una situación nueva para el mundo europeo y, entre otras cosas, el desarrollo de un Derecho Internacional, toda vez que los ‘conquistadores ' estaban frente a gentes desconocidas para los europeos de la época. La Corona de España debió elaborar la jurisprudencia internacional que permitiera legalizar sus conquistas frente a otras potencias europeas que estaban en el mismo negocio. Por otro lado, debió establecer las normas jurídicas con la iglesia y el Vaticano como órganos de poder y sancionar de la legalidad de la época. El Derecho Internacional del siglo XV determinó el carácter de las tierras del nuevo continente, las posiciones de los Pueblos Indígenas de América y la legalidad de la colonización europea en tierras del nuevo continente.

Las normas eurocentristas del siglo XV, conocidas como la Doctrina del Descubrimiento, negaban absolutamente a los indígenas su calidad de personas, de sujetos, e incluso de seres humanos. Por lo tanto, no eran sujetos de derecho, de contrataciones, de actos jurídicos y toda la gama del Derecho que tenían los europeos de la época. Esta situación de los Pueblos Indígenas de América se prolonga durante todo el siglo XV, incluso parte del siglo XX.

El Movimiento Indígena Internacional ha venido luchando, durante los últimos 100 años, por cambiar el sistema del Derecho Internacional de los Pueblos Indígenas, porque existen. El objetivo central de la lucha ha sido provocar la aceptación de que los indígenas somos seres humanos, personas o sujetos del Derecho tanto Nacional como Internacional. El Estado nacional ha reconocido este principio; sin embargo, se niegan a implementar los Derechos Indígenas.

Actualmente en pleno siglo XXI los Estados latinoamericanos tienen el mismo comportamiento hacia los Pueblos Originarios, han carecido de una política pública coherente, consensuada, sistematizada y de buena fe dirigida a los Pueblos Indígenas.

Finalmente, comparto plenamente la idea de que nuestro pueblo tiene por delante un desafío muy grande. Se trata de transformarnos en protagonistas de nuestra propia historia. Cada pueblo indígena, donde quiera que esté, debe asumir la responsabilidad de luchar por los derechos avasallados en nuestro país a partir de 1492 hasta el presente.

Hoy, más que nunca, se requiere encontrarnos con la esencia de Nuestra filosofía de Pueblo Indígena , con la cultura y la ciencia ancestral de los Pueblos Originarios.

EDUCADOR Y EXLEGISLADOR.

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