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21 de Jan de 2020

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Genaro López

Columnistas

Seguridad Social: derecho fundamental

La seguridad social es un derecho fundamental, es un derecho humano.

Según la OIT, la seguridad social es ‘la protección que una sociedad proporciona a los individuos y los hogares para asegurar el acceso a la asistencia médica y garantizar la seguridad del ingreso, en particular en caso de vejez, desempleo, enfermedad, invalidez, accidentes del trabajo, maternidad o pérdida del sostén de familia '. Tanto en los Convenios de la OIT como los instrumentos de la ONU, la seguridad social está claramente tipificada como un derecho fundamental.

Entendiendo derecho fundamental como ‘determinadas situaciones favorables para el ser humano como tal, que se suponen derivadas de su intrínseca dignidad, y necesarias para el desarrollo pleno de su personalidad, y que, por lo tanto, se reclaman de modo especial frente al Estado y el poder '.

Para la OIT, la seguridad social tiene una profunda repercusión en todos los sectores de la sociedad: ‘Hace que los trabajadores y sus familias tengan acceso a la asistencia médica y cuenten con protección contra la pérdida de ingresos (durante cortos períodos en caso de desempleo, maternidad o enfermedad, sea durante períodos largos, debido a la invalidez o a un accidente del trabajo); proporciona ingresos a las personas durante sus años de vejez; para los empleadores y las empresas, la seguridad social ayuda a mantener unas relaciones laborales estables y una fuerza de trabajo productiva '. La seguridad social puede también contribuir a la cohesión social y al crecimiento y desarrollo general del país, mediante la mejora de las condiciones de vida.

No hace mucho, diversos estudios concluían que la proporción creciente de la fuerza de trabajo de los países subdesarrollados terminaría en un empleo en el sector formal, cubierto por la seguridad social. Sin embargo, con la ejecución de las medidas de política económica neoliberal, la experiencia ha mostrado que el crecimiento del sector informal se ha traducido en tasas de cobertura estancadas o en proceso de reducción en cuanto a la seguridad social. En Panamá, en los últimos años, con el mayor crecimiento económico de América Latina, cada vez más trabajadores, a menudo mujeres y jóvenes, se encuentran en empleos menos seguros, como es el trabajo eventual, el trabajo a domicilio y algunos tipos de empleo por cuenta propia que carecen de cobertura de la seguridad social. Esta situación de informalidad laboral (en el país superior al 40 %) es grave para la seguridad social, en la medida que la principal fuente de ingresos son las cotizaciones de los trabajadores.

A pesar de las condiciones del mercado laboral, que reveló un incremento en la desocupación (6 %), de los niveles de pobreza (37 %), de los bajos salarios (17 % de los asalariados viven en pobreza), de las paramétricas impuestas con la Ley 51 de la CSS, de los desfalcos a los fondos de los asegurados; hoy los mismos de siempre, con los mismos argumentos, pretenden, una vez más, conculcar el derecho a la seguridad social de los panameños.

En materia de seguridad social, desde Frenadeso, hemos propuesto: el principio de la rentabilidad debe atender la rentabilidad social; regresar al sistema de pensiones solidario; reorientar el uso de las reservas de la CSS hacia inversiones de orden productivo; los fondos de las pensiones deben ser utilizados para la generación de empleo decente y seguro y, por ende, de nuevos cotizantes; eliminar toda forma especulativa de las inversiones de los fondos de pensiones; mecanismos eficaces contra la corrupción en la institución, entre otras.

Insistimos, los problemas del sector salud que enfrenta la sociedad panameña no pueden ser resueltos, si no se toman en consideración tanto la estructura socioeconómica del país como los determinantes sociales de la salud. Es necesario un planteo integral en el Programa IVM que atienda el conjunto de factores que son causa de los problemas financieros, a fin de garantizar una solución de largo plazo al sistema de pensiones, sin que ello implique que los cotizantes asuman la carga (medidas paramétricas: aumento de edad, densidad, cuota, etc.). La seguridad social es un derecho fundamental, es un derecho humano.

*SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.