Temas Especiales

26 de Oct de 2020

Pastor E. Durán Espino

Columnistas

Abroguemos el Tratado de Neutralidad

‘Este Tratado... pone en entredicho nuestra independencia, por lo que es necesario que los patriotas panameños emprendamos una lucha por su abrogación'

Es necesario que todos los patriotas panameños nos aboquemos —tal como lo pidió el general Omar Torrijos— a abrogar o eliminar el nefasto Tratado de Neutralidad que le da el derecho unilateral y a perpetuidad a EE.UU. de intervenir en Panamá cuando consideren que el canal esté amenazado.

El próximo 20 de Diciembre se cumplirán 26 años de la invasión de EE.UU. a Panamá, causando miles de muertos. Recordamos que aquel 20 de Diciembre el secretario de Estado de EE.UU., James Baker, dijo, con relación a la base legal en la cual EE.UU. se apoyó para perpetrar esa invasión, lo siguiente: ‘Estados Unidos tiene tanto derecho —en lo que a esto respecta— como el deber de proteger y defender el Canal, de conformidad con el Artículo IV del Tratado del Canal de Panamá, al cual el Gobierno de Panamá dio, por supuesto, su consentimiento '. (Ver el New York Times del 21 de diciembre de 1989, pp. A19 y A22).

Ese Artículo IV dice lo siguiente: ‘La República de Panamá y los Estados Unidos de América convienen en mantener el régimen de neutralidad establecido en el presente tratado, el cual será mantenido a efecto de que el Canal permanezca permanentemente neutral, no obstante la terminación de cualquiera otros tratados celebrados por las dos partes contratantes '.

A este Artículo IV se le adicionó la llamada ‘Enmienda del Derecho Unilateral ', que estipula: ‘(...) Panamá y los Estados Unidos tienen la responsabilidad de asegurar que el Canal permanecerá seguro y abierto a las naves de todas las naciones. La interpretación de este principio es que cada uno de los dos países, de conformidad con sus respectivos procedimientos constitucionales, defenderá el Canal contra cualquier amenaza al régimen de neutralidad y por consiguiente tendrá derecho a actuar en caso de una agresión o amenaza dirigida contra el canal o contra el tránsito pacífico de navíos a través del canal. Esto no significa ni deberá ser interpretado como un derecho de intervención de los Estados Unidos en los asuntos internos de Panamá.

Cualquier acción de los Estados Unidos estará dirigida a asegurar que el canal permanecerá abierto, seguro y accesible, y nunca estará dirigida contra la integridad territorial o independencia política de Panamá ' (sic.).

Este Tratado de Neutralidad pone en entredicho nuestra independencia, por lo que es necesario que los patriotas panameños emprendamos una lucha por su abrogación.

Los panameños dimos un gran paso hacia nuestra verdadera independencia en 1999 con la salida de los norteamericanos de la ex-Zona del Canal, al cumplirse el primero de los Tratados Torrijos—Carter de 1977. Pero estos Tratados son dos: uno sobre reversión de tierras y bienes muebles a la jurisdicción panameña, que se cumplió y venció el 31 de diciembre de 1999; y, el llamado Tratado de Neutralidad, que le da el derecho unilateral y a perpetuidad a EE.UU. para intervenir en Panamá cuando consideren que el canal esté amenazado. Este Tratado de Neutralidad no tiene fecha de vencimiento, y fue invocado en su Artículo IV, para invadir Panamá. Es cierto que el general Torrijos dijo que este tratado nos dejó ‘bajo el paraguas del Pentágono '.

Pero esto es lo que por cuestiones de politiquería interna solo recuerdan los malos panameños. No quieren recordar que también Torrijos dijo que dejaba a las futuras generaciones la lucha por la abrogación de este Tratado de Neutralidad.

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