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27 de Nov de 2020

Pablo Javier Pérez Campos

Columnistas

Emular a Justo Arosemena, en el aniversario de su fallecimiento

Un día como hoy, 23 de febrero, pero de 1896, hace 120 años, fallece el Dr. Justo Arosemena, quien nació el 9 de agosto de 1817

Un día como hoy, 23 de febrero, pero de 1896, hace 120 años, fallece el Dr. Justo Arosemena, quien nació el 9 de agosto de 1817, cuando todavía el istmo era parte de España y fue hijo de Mariano Arosemena, hombre preclaro, que tuvo destacada participación en la emancipación del Reino de España. El Dr. Justo Arosemena, además de ser creador de la obra del Estado Federal del Istmo de Panamá de 1855, obra por la cual es más conocido en estos tiempos y con gran merecimiento su primer gobernante, también fue representante de Panamá ante el Congreso Granadino y varias veces su presidente, así como en el Senado.

Fue firmante de la Constitución de Ríonegro, firmó un tratado con los Estados Unidos para que este país construyera el Canal por Panamá. Desgraciadamente los norteamericanos no ratificaron el convenio. También fue representante de Colombia en la Conferencia de las Repúblicas Latinoamericanas celebrada en Lima en 1864, fue parte de la legación diplomática de Colombia ante Gran Bretaña, Francia, los Estados Unidos y Venezuela, en todas estas representaciones dejó en alto al Estado y su nombre como jurista. Su gran respeto por los valores democráticos le sirvieron para destacar un pensamiento que es hoy el lema del plantel de estudios que lleva su nombre: ‘A la Democracia por la Cultura'.

Muere pobre, pues nunca procuró para sí lucrarse a través de las grandes influencias que le dieron los cargos con una gran modestia, abnegada pulcritud por la arcadia del Derecho y las ciencias políticas. Su natalicio es celebrado como el Día del Abogado en Panamá y en la Universidad de Panamá reposa un busto de bronce, la Asamblea Nacional bautizó con el nombre de Justo Arosemena su palacio.

Podemos destacar que cuando le ofrecieron la Presidencia de Colombia, con todas las oportunidades, la rechazó diciendo: ‘Un hombre honrado no podía gobernar a Colombia con una constitución anárquica como la de 1863'. Sin duda uno de los más ilustres panameños de todos los tiempos. Haciéndole un parangón a lo que dijo una vez este gran patriota, podemos decir hoy, ‘un hombre honrado no es capaz de gobernar Panamá con esta Constitución y leyes electorales desafortunadas'.

Lamentablemente, hoy cuestionamos a los que nos gobiernan en aspiraciones como en qué quedaron las propuestas de reformas constitucionales o constituyente, y estas reformas electorales, como colofón, van encaminadas a acentuar el sistema de exclusión en la participación de la riqueza y en la participación política.

Les recuerdo a quienes trabajan en el palacio que lleva su nombre que son 120 años del fallecimiento y más que el nombre del palacio debemos guiar las actuaciones como este preclaro repúblico que ha dado nuestra franja istmeña.

Hoy concluyo que un hombre honrado no es capaz de gobernar Panamá. Porque la Constitución permite un PAN, hoy DAS, porque permite la contratación pública perniciosa y prolongan su ‘reforma' mientras los ratones cuidan el queso, auspicia la Ley Electoral, se hacen a imagen y semejanza de quien domina y una Corte desacreditada con magistrados sin la legitimidad de impartir justicia.

Es hora de que los panameños de todos los sectores de la sociedad hagamos una reflexión y detengamos esta caravana que pronostica el precipicio como destino final, evitémosla con una constituyente e imitando el valor de este insigne panameño Dr. Justo Arosemena que, con modestia y lustre, le dio a nuestro istmo grandes obras que emular.

ABOGADO