La Estrella de Panamá
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15 de Oct de 2019

Edgar Enrique Figueroa Lombardo

Columnistas

El periodismo ciudadano y su impacto actual

‘Los corresponsales ciudadanos están tomándose en serio el papel de voceros..., pero... debemos... saber qué estamos divulgando y cuál es el fin de ese mensaje'

El periodismo ciudadano o periodismo participativo es un movimiento en el que son los propios ciudadanos quienes se convierten en informadores. Esto no quiere decir que son expertos en la ciencia de la comunicación, sin embargo fungen como voceros de sus realidades que muchas veces no son conocidas.

Como derecho humano, este ejercicio está amparado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece que todos los individuos tienen derecho no solo a recibir información y opinión, sino también a difundirlas por cualquier medio, derecho que también está recogido en algunas legislaciones estatales.

En la actualidad, no podemos diferenciar entre periodismo ciudadano y periodismo digital, ya que la convulsión de redes sociales y el fácil y rápido acceso a las mismas ha provocado que este modelo de periodismo haya encontrado su sustancia en la red.

Por ello, el periodismo ciudadano es cada vez más activo, participativo y democrático, porque ofrece al ciudadano herramientas tecnológicas que hacen que su mensaje o información sea difundida más rápida, e incluso los medios masivos tradicionales usan estas informaciones para duplicar el mensaje. Ya no basta una simple fotografía para denunciar algo, ahora un video, mensajes de voz, cadenas o aplicaciones son opciones para que el periodismo ciudadano llegué más lejos.

A lo largo de los años se ha visto cómo se viene desarrollando un fenómeno periodístico que está incluso cambiando no solo el modelo empresarial de los medios de comunicación, sino también el modelo de ejercer el periodismo.

Como periodista, defiendo la profesión y creo que tener acceso a la difusión de una noticia o a opinar en redes sociales de forma libre sobre algún hecho concreto no nos puede llevar a confundir los papeles que tienen los ciudadanos y el que tienen los periodistas como expertos en la materia. Son dos cosas distintas, pero que al final tienen un objetivo común que es generar un mensaje.

Pero, si a responsabilidad se refiere, hay que dejar algo bien claro y son los compromisos éticos de la profesión del periodista que en muchos casos no son respetados por aquellos que bajo el escudo de periodismo ciudadano difunden cualquier tipo de noticia sin contrastar, elaborar o comprobar la información.

En esa línea, el periodismo ciudadano debe ser responsable con lo que difunde, porque es un aliado al medio masivo. Es necesario un giro en los contenidos y que los periodistas debemos estar más atentos a lo que necesitan los ciudadanos que consumen información.

En demasiadas ocasiones los medios publican cosas destinadas a empresas e instituciones y éstas solo comunican para los medios, sin darse cuenta que el consumidor de la información es el ciudadano en general, al que nunca se debe dejar a un lado. Precisamente por este flujo de información entre medios, empresas e instituciones que alejaba la realidad de los ciudadanos es por lo que comienzan a tomar fuerza los medios comunitarios y el denominado periodismo ciudadano.

La era digital y de la telefonía móvil ha puesto una cámara en nuestras vidas que nos permite captar momentos únicos de gran valor. En cada parte del mundo hay un observador dispuesto a informar y eso ya es una alternativa que los medios de comunicación no pueden ignorar.

Los corresponsales ciudadanos están tomándose en serio el papel de voceros activos, pero a modo de seriedad no debemos pasar por alto que tenemos una responsabilidad y esa responsabilidad es saber qué estamos divulgando y cuál es el fin de ese mensaje.

*PERIODISTA Y MÁSTER EN RELACIONES INTERNACIONALES.