La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Demetrio Olaciregui Q.

Columnistas

Fondo de Promoción del Turismo

En el plan de Gobierno del presidente Juan Carlos Varela la industria del turismo forma parte de uno de los cuatro ejes estratégicos de la economía nacional

En el plan de Gobierno del presidente Juan Carlos Varela la industria del turismo forma parte de uno de los cuatro ejes estratégicos de la economía nacional. Pero desafortunadamente, por el momento, no ha sido jerarquizado ni se le ha otorgado su debida dimensión. Para resaltar su importancia solo hay que echar un vistazo a las cifras. El año pasado el turismo reportó ingresos por $4100 millones, lo que representa cerca del 9 % del producto interno bruto (PIB) y generó, solo en la capital, alrededor de 25 000 empleos directos y unos 75 000 indirectos.

Cada dólar que entra al país por turismo tiene un impacto de $1.80, lo que representa un gran aporte a la economía nacional. El ingreso no es solo por la ocupación de las habitaciones de los hoteles, sino la demanda que significa para el sector agrícola, para los restaurantes, taxis y el transporte de turistas, líneas aéreas, agencias de viajes, los artesanos y toda la cadena de operadores de turismo.

Frente a lo promisorio del turismo, sus actores se encuentran con más oferta que demanda al duplicarse el número de habitaciones hoteleras en solo cinco años, lo que ha generado una guerra de tarifas. El potencial de la enfermedad de Zika ha alarmado al mercado de Estados Unidos y Europa con las consecuentes cancelaciones. Además el sector hotelero enfrenta el constante aumento del salario mínimo, principalmente, en la mano de obra. La devaluación de las monedas en Brasil, Colombia y Venezuela, ha reducido los viajes al exterior de ciudadanos de esos países. A lo que se suma que en los últimos tres años la promoción del turismo internacional hacia Panamá ha sufrido un apagón sin precedentes. Pero no todo está perdido, si se actúa con urgencia y en forma sostenida.

La propuesta del sector hotelero, que tiene una inversión fija de $6000 millones, es iniciar cuanto antes una campaña de promoción internacional que permita cosechar resultados en los próximos nueve meses o un año. Panamá no tiene que entrar en una competencia con otros destinos de la región, sino promover las ventajas propias como el ser bañado por dos océanos, contar con el Canal, con una decena de pueblos originarios, con una riqueza cultural como el Casco Viejo y un centro de negocios y compras de nivel mundial. El viajero debe descubrir que el país es el secreto mejor guardado del continente.

A la mano está la implementación del Fondo de Promoción del Turismo (FONATUR), contemplado en la ley que creó la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) que establece que el 50 % de sus recaudaciones en tasas e impuestos deben ser destinadas a la promoción del turismo. La ATP recibe anualmente ingresos por $55 millones, pero la mitad lo absorbe el pago de planilla.

Los hoteleros están conscientes de esa realidad y estiman que el Fondo podría iniciarse con un porcentaje menor hasta llegar al 50 % estipulado por la ley e iniciar de inmediato una campaña de promoción internacional. Lo que corresponde al presidente Varela es nombrar, mediante Decreto Ejecutivo, una junta directiva para administrar el FONATUR y entregarle los fondos que establece la ley. El sector hotelero propugna porque esa junta la constituyan tres funcionarios del Ejecutivo (Ministerio de Economía y Finanzas, Contraloría General de la República y ATP) y cuatro representantes del sector privado. Todos nombrados en forma escalonada, según el modelo de la Autoridad del Canal de Panamá, para darle estabilidad a la junta directiva sin que los cambios de Gobierno afecten la estrategia de promoción internacional. La idea es constituir una alianza pública-privada para impulsar el turismo, como funciona en Colombia, Costa Rica y México.

Eso permitirá utilizar el fondo con agilidad y transparencia, dentro de la reforma de la ley sobre contrataciones públicas en el extranjero. La promoción internacional debe proyectarse por lo menos a 10 años plazo. Costa Rica, p. ej., tiene dos décadas de estar invirtiendo en forma sostenida $25 millones anuales en la promoción internacional del turismo administrada el sector privado. Con el fondo en la mano, el siguiente paso es lanzar una ‘Marca país ', para promover a Panamá en los grandes mercados del turismo mundial. ‘Panamá, donde el mundo se conecta ', es una idea dentro de otras tantas. Por algo hay que comenzar y de inmediato, porque está comprobado que el turismo es una oportunidad real para Panamá.

PERIODISTA