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05 de Feb de 2023

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    Jorge Luis Macías Fonseca

Columnistas

Discurso rectoral

La contienda sobre la Rectoría de la Universidad de Panamá, ha de producir el consabido discurso de quienes aspiran a ocupar ese solio

La contienda sobre la Rectoría de la Universidad de Panamá, ha de producir el consabido discurso de quienes aspiran a ocupar ese solio. El discurso, desde luego, debe reflejar el contenido de la propuesta electoral, que como en todos los torneos políticos aparecen, unas más condimentadas que otras, las cuales sirven para presentarle al electorado lo que será su accionar al acceder al poder.

Sería conveniente, la existencia, algo parecido a la Secretaría de Metas, para seguir el cumplimiento de las propuestas hechas e igualmente el desarrollo sostenido de encuestas para medir la opinión sobre la eficiencia del gobierno que regente la institución.

Es claro que el candidato oficialista ha de portar un discurso que favorezca lo actuado, procurando el argumento de mantenerlo y profundizarlo. Si es de otro modo, estaría negándose, afectando —por ello— su autenticidad. El riesgo de elaborarlo de una manera distinta soportándolo sobre los cambios que ha de impulsar, obliga a la reflexión respecto del porqué no se realizaron.

Los candidatos intermedios con más vínculo al oficialismo que a la oposición, puesto que tuvieron una íntima vinculación con el poder, habrá de costarle mucho un discurso opositor, y desde luego, reformador por las mismas razones que pesan sobre el candidato oficialista. Al final no le quedará más que compartir la visión del discurso oficialista, en virtud de que la interrogante sobre el porqué de la no ejecución pesa en las ahora ofertadas ‘propuestas transformadoras '.

Al oficialismo no le es conveniente un discurso sobre la renovación, innovación o radical transformación, de hacerlo y mantenerlo, puede no ser bien consumido por el electorado universitario. Le quedará más genuino en su contenido hablar de lo hecho y de lo logrado, y de posible profundización si fuese el caso.

Mucho más propio para la oposición está el discurso renovador. Alejado el candidato opositor del poder y administración universitaria, me parece que con alguna comodidad construyó un discurso para el cambio. De pronto pareciera ajustársele más las propuestas renovadoras, y por ello, presentar una imagen de más autenticidad.

El problema parece situarse entre mantener lo actuado o aspirar a una realidad distinta. Es esa la disyuntiva y por una de ellas deberá optar el universitario en la próxima elección para rector.

Esa misma situación se reproduce en las unidades académicas, incluyendo los centros regionales, para los que la ‘descentralización ' pareciera ser lo atractivo en las campañas electorales, pero que al final solo queda como un insumo de las propuestas electorales y nada más.

En verdad, lo que importa es la preservación de la institución universitaria que debe ser cada vez más fortalecida, para que siga cumpliendo su noble misión en la sociedad panameña.

Las elecciones deben ser un escenario para el debate de ideas y de propuesta y permitir que la escogencia se dé no en razón de ficciones ni de forzamiento, sino por el convencimiento de que hizo la mejor elección para la institución y para el país.

Tal vez, más que en cualquier otro momento, el futuro de la Universidad de Panamá está en estas elecciones.

DOCENTE UNIVERSITARIO.