Temas Especiales

04 de Apr de 2020

Eduardo A. Reyes Vargas

Columnistas

¿Qué nos pasa?

Así se titulaba un programa satírico de México que con actitud sarcástica dibujaba una sociedad en aparente decadencia

Así se titulaba un programa satírico de México que con actitud sarcástica dibujaba una sociedad en aparente decadencia. Los mexicanos que opinen si lo están o no. Han pasado muchos años desde su interrupción en la TV.

Esa pregunta la hago día a día cuando observo en la mayoría de los medios de comunicación social la decadencia de nuestra sociedad panameña.

No respaldo que este ha sido un país perfecto en el comportamiento de la colectividad humana, pero ha cambiado para mal.

Las noticias diarias de asesinatos, accidentes de tránsito, las niñas embarazadas, los asaltos sexuales, el consumo creciente a todo los niveles sociales de drogas ilícitas y otras pseudolícitas, la intolerancia, corrupción, pobreza en mar de riqueza, etc. demuestran nuestra decadencia en general.

A Dios gracias, hay los que no se han subido al transporte equivocado y descarrilado.

Pero la suma a conductas reprochables parece en aumento.

¿Qué nos pasa?

Mientras nuestras autoridades civiles, públicas, empresa privada, obreras, religiosas, educativas y el hogar no enderecen este rumbo, Panamá se hunde cada día más.

No es un per cápita alto lo que nos hace nación del primer mundo.

Es ese comportamiento no probo y ético de la sociedad en su mayoría que nos convierte en un tercer mundo.

¿Hasta dónde queremos llegar? Todavía hay tiempo de mostrar que somos homo sapiens (hombres con sabiduría) y que no nos quedamos en la clasificación de la taxonomía: el reino animal, superados tal vez por hermanos del orden primates.

Países hermanos como EUA y otros también están en crisis. Sus causas son múltiples y muy parecidas.

Ver muerte entre hermanos norteños y el renacimiento de un aparente terrorismo ‘nativo ' es preocupante.

¿Qué nos pasa? Es la pregunta vigente.

Sin una respuesta clara en el horizonte.

¿Es la herencia que dejamos para hijos(as) y nietos(as)?

Una reflexión colectiva profunda se impone. Panamá no se merece esto.

MÉDICO INTERNISTA.