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15 de Apr de 2021

Juan Carlos Más S.

Columnistas

Carlos Calzadilla, un patriota consecuente

‘El Calzadilla a quien dedicamos este recuerdo constituye el reflejo del grupo generacional correspondiente al periodo de la década de los 40, asomado a la postguerra...'

Carlos Calzadilla, un patriota consecuente
Carlos Calzadilla, un patriota consecuente

El pasado 12 de agosto se cumplió el centenario del nacimiento de Carlos Calzadilla a quien dedicamos este artículo haciendo centro en la conmemoración del 12 de diciembre: Esa fecha fue un hito y referente de sus pasos en la política nacional y en el trajín de la historia nacional.

Al llegar ese aniversario de mi tío por parte materna, conversé con su viuda, la profesora Diamantina de Calzadilla, y le expresé sinceramente que no creía pertinente hacer un acto en la fecha del cumpleaños 90 de Fidel, ya que vislumbraba el movimiento de saludos de carácter universal y esa fecha sería centrada en su persona. Pareciera premonitorio que todos aguardaban que no habría más Fidel al cual testimoniar afectos, coincidencias y gratitudes.

En consecuencia propuse que corriéramos el recordatorio de nuestro querido tío para el 12 de diciembre, fecha sembrada en el alma patriótica de Calzadilla y era como una referencia o ‘machín' al cual referirse durante el curso de su posterior actividad política.

El Calzadilla a quien dedicamos este recuerdo constituye el reflejo del grupo generacional correspondiente al periodo de la década de los 40, asomado a la postguerra. Era un mundo en el cual los pueblos se aprestaban a cultivar las prácticas de una democracia que se pretendía renovada, habiendo sobrevivido al fascismo y aspirando a reverdecer la atmósfera planetaria. Esa democracia no admitía colonialismos, protectorados ni usurpaciones territoriales.

El 27 de agosto de 1946, con motivo del triunfo, los progresistas del mundo acordaron darle permanencia a las uniones antifascistas que se habían creado con los esfuerzos de guerra. De allí surgió la cita en Praga para crear la Unión Internacional de Estudiantes; para esa época se había creado en Londres la Federación Mundial de Juventudes Democráticas, con sede en Budapest. Por parte panameña concurrieron a Praga para la fundación de la UIE dos delegados: René Miró y Carlos Calzadilla. En esa reunión, al revisar al mundo colonial, hubo quienes propusieron la internacionalización del Canal de Panamá, en aproximación con una posición de Haya de la Torre que reclamaba la interamericanización del Canal. Calzadilla expuso el criterio de la juventud panameña de que lo que correspondía era la nacionalización del Canal por parte de Panamá.

En el marco de reuniones y aunados a la formación de organizaciones sociales y de clase, ligadas al socialismo y al comunismo, se inscriben nuevos actores y campos de luchas. Estos escenarios eran similares en nuestro país, partiendo de la necesidad de democratizar la educación y el reclamo de catapultar al escenario a las juventudes nacionales. Estos jóvenes no estaban desgastados en la sumisión a Norteamérica y su incursión en el escenario político dio como resultado la creación en 1943 de la Federación de Estudiantes de Panamá por un lado, y por otra parte dos años más tarde, en 1945, la creación del Frente Patriótico de la Juventud, organización amplia y multiclasista de jóvenes donde cabían clases medias, obreros y campesinos, muchas conservando aún su propia procedencia política, como los comunistas y socialistas. Todas ellas con la propuesta de reordenar el marco arcaico heredado de la nuestra gastada república. En ese escenario las juventudes tenían que forzar el relevo de las generaciones precedentes que admitían la usurpación colonial del territorio.

‘AQUELLA NOCHE CALZADILLA Y OTROS LUCHADORES, ..., FUERON DETENIDOS NO PUDIENDO PARTICIPAR DE LA MARCHA GLORIOSA QUE INSCRIBE ESTA FECHA EN LOS FASTOS DE LA NACIONALIDAD'

Pero la sucesión de las esperanzas no es automática y los pueblos coloniales se vieron obligados a luchar por su independencia desde el sudeste asiático, donde Vietnam se enfrentaba contra los colonialistas franceses y en Indonesia sus pobladores lo hacían contra los holandeses, hasta el África con una compleja gama de resistencias que no podemos enumerar.

En Fulton, Churchill había proclamado el inicio de la Guerra Fría contra el mundo socialista para poder arropar y ocultar con esa manta la lucha real de los pueblos coloniales.

Consecuentemente, Estados Unidos quiso imponer a Panamá las 116 bases militares que habíamos puesto a su disposición en nuestro territorio como colaboración al esfuerzo antifascista. Esta pretensión se efectuaba después de haber pasado la Guerra Mundial. El riego de bases por la geografía nacional era como una grave metástasis, una diseminación de la Zona del Canal que por convergencia podría hacer crecer aquel tumor. Por ello la juventud patriótica salía a la calle para impedir la expansión de la neocolonia.

El rechazo a las bases significaba la aspiración a salir de la sombra militar yanqui para más adelante establecer el tema de la soberanía, el territorio del canal y el usufructo del bien. Lo de las bases tiene vigencia, ya que la voluntad omnímoda de los yanquis tiene tendencia de persistencia en nuestro país, si no es sembrando bases lo es cerrando periódicos.

En las calles aquel movimiento del 12 de diciembre de 1947 era el precursor del rechazo final producido en la Asamblea Nacional el día 22 de diciembre de ese año. No obstante, el simbolismo se recargó sobre el día 12, ya que ese día se logró la expresión de voluntad popular en la multitudinaria marcha patriótica de ese día, en la cual la carga de caballería de la Policía Nacional, al servicio de los yanquis, produjo una víctima símbolo de esa unidad nacional en la figura del estudiante Sebastián Tapia.

Calzadilla junto con otros vanguardistas fueron activistas en el trabajo previo del rechazo: En la noche previa a la gran manifestación, un grupo de patriotas salió a poner a funcionar en toda la ciudad las cajillas de incendios. Las alarmas de los bomberos podían hacer pensar que un gran fuego estallaba en la ciudad, pero el gran incendio en realidad era la ira e indignación de los ciudadanos ante la entrega.

Aquella noche Calzadilla y otros luchadores, conducidos a bordo del carro de otro patriota llamado Solís Palma, fueron detenidos no pudiendo participar de la marcha gloriosa que inscribe esta fecha en los fastos de la nacionalidad.

El público merece otra extensión sobre la vida de Calzadilla, pero esta ha de tener lugar próximamente en la Universidad de Panamá. Hasta entonces.

MÉDICO Y ESCRITOR.