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17 de Apr de 2021

Álvaro Alvarado

Columnistas

¡Oh!, y ahora... ¿¡quién podrá defendernos!?

‘El Grupo WISA ha ido muriendo lentamente; sin embargo, dos de los órganos de ese cuerpo en coma ( La Estrella de Panamá y El Siglo ), siguen con vida, pero pegados al respirador artificial...'

La Constitución Política de la República de Panamá, en su artículo 17, establece que las autoridades instituidas están obligadas a proteger la vida, honra y bienes de los nacionales donde quiera que se encuentren. Este Gobierno ha ignorado por completo esta norma constitucional en estos dos años y medio de administración del Estado. Veamos el caso de Mayer Mizrachi, quien estuvo detenido en la cárcel La Picota en Colombia por varios meses y nunca fue apoyado por la representación diplomática del Gobierno panameño en ese país.

Fidel Rivera, panameño que estuvo detenido seis meses en una cárcel de los Estados Unidos antes de ser declarado inocente, en un tribunal de ese país por un jurado de conciencia, nos cuenta que nunca recibió el respaldo de ninguna autoridad panameña. El padre de Vanessa Rodríguez, asesinada por un soldado de los Estados Unidos en nuestro país, siente que al final del proceso, luego que un tribunal condenara a 30 años al asesino de su hija, el respaldo que le ha brindado la Cancillería panameña ha sido deficiente.

‘NO HACER NADA, DEJA AL PRESIDENTE Y SU GOBIERNO MUY MAL PARADOS ANTE LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL. ASUMA SU LIDERAZGO, SEÑOR PRESIDENTE JUAN CARLOS VARELA'

Estos son solo algunos casos que han salido a la luz pública, pero el más sonado es el del Grupo WISA, donde las autoridades panameñas no han demostrado su coraje para pedirle a nuestro principal socio comercial (Estados Unidos) todas las pruebas del caso para entonces, como país libre y soberano, tomar las decisiones que tengamos que tomar.

El Grupo WISA ha ido muriendo lentamente; sin embargo, dos de los órganos de ese cuerpo en coma ( La Estrella de Panamá y El Siglo ), siguen con vida, pero pegados al respirador artificial, con cables y tubos por todas partes para permitirles seguir al menos respirando. En este caso la pérdida más importante es el recurso humano técnico y profesional que ha quedado en la calle, mujeres y hombres panameños que dependían de su ingreso quincenal para el sustento de sus hogares. Hoy todo el equipo que aún lleva sobre sus hombros la responsabilidad de poner en circulación estos medios vive en un alto nivel de ansiedad ante la incertidumbre de no saber si mañana recibirán la noticia del cierre de esta empresa.

No es posible que estos medios de comunicación tengan que estar suplicando que se les permita seguir trabajando por la vía de las licencias. Aquí no estamos hablando de comercios, fábricas o restaurantes, sino de periódicos que día a día contribuyen a la democracia de este país, a la libertad de expresión y al derecho a la información. Creo que tampoco es justo que esta larga espera de meses esté cada día más impregnada de un fuerte aroma a que lo que hay detrás de toda esta asfixia, son poderosos grupos económicos y políticos que buscan a como dé lugar que el propietario de estos medios, Abdul Waked, no tenga más remedio que vender, ahorcado por las circunstancias.

Señor Juan Carlos Varela, usted es el presidente de todos los panameños y como tal debe pararse firme y agotar todos los recursos que tenga a su alcance para tratar de salvar estos medios y así quitar de la mente de muchos panameños la idea de que es su Gobierno o gente cercana a usted quienes quieren quedarse con El Siglo y La Estrella de Panamá .

Los panameños ya hemos vivido experiencias en Gobiernos anteriores que nos llevan a pensar que los cañones apuntan en esa dirección.

Estados Unidos es un país que siempre hemos tomado como modelo a seguir por su apego a la ley y la justicia, el respeto a la libertad de expresión, la democracia, la defensa de los derechos humanos y no creo que en esta ocasión vaya a ser la excepción. Hoy me pregunto ¿no puede nuestro Gobierno realizar gestiones al más alto nivel para sentarnos con respeto a tratar este tema y pedirle a Estados Unidos que nos dé una explicación contundente que justifique todo lo que está sucediendo en este caso, que ha hecho y seguirá haciendo mucho daño a decenas de panameños que han quedado y quedarán desempleados, daño también a la ya deteriorada economía panameña y a la debilitada imagen de nuestro país? ¿Cuál es el temor, cuando simplemente lo que necesitamos es conocer toda la verdad de este caso para saber dónde estamos parados? No hacer nada, deja al presidente y su Gobierno muy mal parados ante la opinión pública nacional e internacional.

Asuma su liderazgo, señor presidente Juan Carlos Varela.

PERIODISTA