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28 de Feb de 2020

Gersán Joseph Garzón

Columnistas

El rol del Consejo General Universitario

Existe aprehensión de que la nueva administración oriente su política

El origen de la conciencia cívica democrática en la tradición de toda universidad estatal o pública descansa en el Consejo Universitario; Órgano deliberador en donde los diversos estamentos universitarios estimulan y orientan el desarrollo académico y funcional en la Universidad de Panamá.

Dentro de los niveles organizativos de la Universidad de Panamá, el CGU pertenece al nivel político y directivo, entidad que norma, que orienta y que exige el cumplimiento de la modernización y calidad de la Educación Superior Nacional. Es a su vez, la autoridad máxima parlamentaria a la cual está subordinada la propia autoridad del Rector. Este último debe preservar las directrices de esta instancia que asegura el buen balance de la más alta Casa de estudios superiores, OCTAVIO MENDEZ PEREIRA.

Entre las competencias administrativas del CGU se encuentra el de aprobar y reformar el Estatuto Universitario y los reglamentos generales de la Universidad de Panamá; Aprobar el Plan de Desarrollo de la UP; Elaborar y someter a la comunidad universitaria, mediante referéndum, el Anteproyecto de Ley Orgánica de la UP y cualquier propuesta de reforma a la misma Ley; una vez aprobado por este Consejo, presentarlo a las instancias correspondientes; Establecer criterios generales para la elaboración del presupuesto universitario; Recibir y evaluar el informe de ejecución del presupuesto de la UP; Establecer las directrices generales para el funcionamiento de la Universidad de Panamá y garantizar el funcionamiento de la docencia, la investigación, la extensión, la administración, la producción y los servicios existentes en ella o que se establezcan en el futuro.

El logro histórico de la autogestión de cogobierno basado en la Reforma de Córdoba de 1918, un modelo específico de Universidad caracterizado por la autonomía de sus instituciones públicas, un marco de gestión basado en la modalidad de cogobierno, y la indisociabilidad entre las funciones de: Docencia, Investigación y Divulgación.

En el estado actual de la universidad, existe aprehensión de que la nueva administración oriente su política, a descartar al Consejo General Universitario. Consideramos que el CGU fortalece a las autoridades ante los universitarios, quienes esperan, sean subsanados los errores del pasado, e impere un clima de tolerancia, respeto de los derechos y fortalecimiento institucional.

El mandato del CGU, tiene fuerza de ley, por ello su incumplimiento, podría ser interpretado como violatorio del Estatuto Universitario. He aquí la importancia del Defensor Universitario cuya función antes de los derechos subjetivos de los docentes se oriente a la defensa del estado de legalidad de las autoridades con mando y jurisdicción en nuestra casa de estudios superiores. De ahí, entonces los hechos de las próximas elecciones para Defensor Universitario deben inclinarse a la escogencia de un defensor respetuoso de la legalidad con los atributos de independencia, critica de pensamiento académico y defensa del derecho a disentir, consignado en la Constitución de la República, a través del artículo 37.

Entendemos el derecho a disentir como aquel que ampara bajo el espíritu de las leyes y del Estado de Derecho, la posibilidad de discrepar y de manifestar desacuerdo en el debate público que genera una sociedad democrática. El derecho a disentir constituye, un derivado natural del derecho a la libre expresión del pensamiento y, por consecuencia, es uno de los más apropiados y reconocidos valores democráticos.

El CGU y la Defensoría de los Universitarios deberán orientarse bajo el enfoque de Derechos en las Políticas Universitarias, tomando como marco conceptual el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. En este sentido, es fundamental que la universidad no esté limitada por una regulación excesiva, por ello se impone la práctica de la transparencia en todos los procesos y el cumplimiento de la Ley, para que no se constituyan en obstáculos que impidan cumplir las expectativas de los universitarios y de la sociedad panameña.

CATEDRÁTICO DE ECONOMÍA.