Temas Especiales

01 de Dec de 2020

Julio Palacios Sambrano

Columnistas

La partidocracia y el 38 aniversario del PRD

En nuestro país, como en el resto de América Latina, las cúpulas de poder fáctico critican y desprestigian a la clase política

En la antigua Grecia, cuna de la democracia, el gran Pericles en su oración fúnebre manifestó: ‘No es hombre pacífico, sino inútil, el que no participa en el gobierno de su ciudad'. También los antiguos griegos popularizaron la palabra ‘idiota', convirtiéndola en un sinónimo de aquel ciudadano que no participaba de la vida política de su ciudad.

En nuestro país, como en el resto de América Latina, las cúpulas de poder fáctico critican y desprestigian a la clase política, y se han organizado a través de cámaras, comités, fundaciones, medios y programas de comunicación, para influir y actuar en la política, en la opinión pública y en la economía.

Es por eso que debo exhortar a todos los ciudadanos a que se hagan partícipes de la vida política de nuestro país, y esa incorporación debe darse a través de los canales apropiados que son nuestros partidos políticos, sin importar cuál partido político.

En los países desarrollados existen partidos políticos de gran trascendencia: Los Demócratas y los Republicanos, los Socialcristianos y Democratacristianos, los Liberales y Conservadores, los Socialistas y Comunistas; y nuestro país no es la excepción al contar con partidos de trayectoria nacional como el Molirena, el CD, el Partido Popular, Panameñistas y el Partido Revolucionario Democrático (el partido que fundó Omar Torrijos), y todos formados por hombres y mujeres que no les da temor, o el riesgo, a la crítica mal intencionada.

Soy un afiliado militante y leal del PRD, y un miembro activo de sus estructuras de dirección, y responsable de mis acciones en beneficio siempre de nuestras bases, y hago valer el derecho a disentir que tanto nos enseñó ‘Omar', defendiendo nuestra democracia interna, atacando siempre las actitudes retrógradas, sujetas a la opinión de una sola persona o grupo familiar, porque no somos un partido de elite, subordinado a un pequeño grupo.

La democracia vale el mejor de nuestros esfuerzos, y repudiamos los totalitarismos. No importa la latitud de donde los mismos provengan, de la misma forma que consideramos, coincidiendo plenamente con Pericles, cuando dice: El ciudadano que no participa adecuadamente en la actividad de gobernar, o de gobernarse y de buscar el bien común, no está cumpliendo con su obligación hacia su prójimo, ni con su familia.

Un hecho llamativo pero que no es malo, es que los partidos políticos en su mayoría, se inicien alrededor de una persona o líder en particular. No es malo que exista un líder que destaque más que el resto, la naturaleza misma establece que hay siempre dentro de un grupo, alguien que tiene la responsabilidad o el carisma para encauzar la acción. Lo que es inadecuado es el que los partidos políticos no puedan tener la capacidad de multiplicar ese liderazgo. Las monarquías son hereditarias, los liderazgos no y es por ello que en las organizaciones políticas se debe multiplicar el liderazgo y los partidos políticos deben saber hacerlo a través de la formación política, que es el mejor medio. En mi Partido (PRD) que cumple 38 años de fundación, lo sabemos hacer y lo hemos demostrado en el transcurrir de nuestra vigencia, nuestras generaciones se ubican en su perspectiva y evolucionamos en nuevos liderazgos y en nuestros nuevos líderes.

Yo he luchado toda mi vida por esto y seguiré luchando por ver a mi glorioso partido más revolucionario que nunca y por supuesto mucho más democrático; lo veré engrandecerse y le contribuiré intelectual y materialmente, conscientemente en libertad a mi patria y a Dios.

EXPRESIDENTE DEL PARLACEN Y PRESIDENTE DEL PRD EN COCLÉ