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22 de Jan de 2021

Saúl Servín Abad

Columnistas

POT en San Francisco de la Caleta

Si este plan logra un adecuado consenso, buenas ideas y políticas contemporáneas de peatonalización

El Municipio de Panamá está haciendo valer, por primera vez, su competencia en la organización interna de su territorio, ejerciendo las políticas generales de planificación y descentralización y se mete en un camino poco conocido para ellos: el desarrollo de un Plan de Ordenamiento Territorial. Este primer ejercicio lo lleva a cabo dentro de uno de los corregimientos centrales del distrito, San Francisco de la Caleta, con una de las tasas más altas de PIB, un alto índice de construcción; y más importante aún, un alto potencial edificatorio de acuerdo a las normas actuales de zonificación.

Realizar un Plan de Ordenamiento Territorial (POT) en una ciudad en la que poco se está acostumbrado a seguir planes y establecer reglas para el crecimiento equilibrado y sostenible, tiende desde todos los lados a generar mucha suspicacia. Por un lado están los promotores, que sienten peligrar sus inversiones debido al control que se propondrá a la edificación y usos; y por el otro los vecinos que, acostumbrados a que no se les tome en cuenta, tienen miedo de que estos planes vayan encaminados a favorecer la intensificación de todas las actividades que están ocurriendo a su alrededor y que, en muchas oportunidades, ha conllevado un desmejoramiento en su calidad de vida.

A cargo de este trabajo se encuentra la nueva dirección de Planificación Urbana, dirigida por profesionales, a mi parecer, muy bien intencionados que buscan lograr un plan que sea bien visto por todos los actores de esta ciudad. Cabe destacar que para realizar un POT, la estructura debe ser como la de una mesa de cuatro patas, donde las autoridades municipales buscan que los demás actores se pongan de acuerdo y equilibren el proyecto.

Un trabajo complicado, si vemos las posiciones muy radicales que se insertan desde los grupos vecinales que se posicionan desde su óptica muy particular y con ideas muy definidas de lo que debe ocurrir en el área. El temor a que las propuestas no sean las que ellos favorecen, tranca en muchas ocasiones las oportunidades de buscar las alternativas más convenientes dentro de un esquema general de organización territorial. La ausencia casi total de los promotores de proyectos preocupa mucho, ya que inclina el pensar de los ‘mal pensados' a que las decisiones sobre este ejercicio se están tomando en otros lugares y no precisamente donde está el resto de los actores.

Esto sumado a que la última pata de la mesa (los políticos), sobre todo los locales, no trabajan de la mano con la comunidad. No están presentes en la mayoría de las reuniones y sus pocos actos generan más dudas que certezas. La comunidad no tiene para nada claro que contará con su apoyo al momento de buscar la aprobación de los acuerdos a que se llegue para la generación de este POT, dentro del Consejo Municipal.

Adicional no se debe dejar por fuera otra situación que se menciona poco, pero que seguro estará en la cabeza de los planificadores y autoridades. San Francisco de la Caleta es un pedazo de la ciudad, no se puede planificar interiormente sin reconocer su ubicación dentro del territorio; sin reconocer que aquí trabaja tanta gente como la que vive en el lugar. Que por aquí pasan tres o cuatro de las vías por donde circulan los autos que entran y salen de la ciudad; y que son los causantes de gran parte del congestionamiento interno del barrio.

No cabe duda entonces de que es un trabajo complicado, al que se le debe dar seguimiento y tratarlo como un caso de estudio, ya que representa el camino por donde seguirán muchas otras comunidades de la ciudad capital. Si este plan logra un adecuado consenso, buenas ideas y políticas contemporáneas de peatonalización, edificación y densificación conducirán a un crecimiento, que hará de San Francisco no solo un lugar cercano para vivir y trabajar, sino el sitio donde se querrá habitar por su buena calidad de espacio y vida.

ARQUITECTO Y PROFESOR DE DISEÑO URBANO, UP.