Temas Especiales

29 de Mar de 2020

Vilma Chiriboga

Columnistas

Sistema vial y transporte en la Ciudad de Panamá

Es un problema de larga duración que los Gobiernos de turno intentan paliar con soluciones parciales e insuficientes.

La Ciudad de Panamá, al igual que otras ciudades del mundo, presenta graves problemas en el sistema vial y de transporte. Es un problema de larga duración que los Gobiernos de turno intentan paliar con soluciones parciales e insuficientes. El crecimiento constante de la población, la cantidad de automóviles, la falta de planificación estatal, los intereses personales de propietarios de negocios, por ejemplo, que utilizan las escasas aceras para beneficio propio van complicando aún más la situación. Estos malestares han sido una constante histórica que se profundizaron con la introducción de automóviles en la Ciudad de Panamá a inicios del siglo XX y la llegada de un porcentaje significado de trabajadores para la construcción del Canal por los estadounidenses, entre 1904-1914. Así lo dio a conocer La Estrella de Panamá el 26 de febrero de 1911 en un artículo titulado ‘El Tráfico Urbano'. El articulista manifestó que ‘el tráfico en la ciudad constituía un problema de difícil situación en momentos cuya población se había duplicado y que el comercio era como tres veces mayor producto del auge económico derivado de los trabajos del Canal'. Aunado a esta situación, añade el escritor, el panorama se dificultaba debido a la ‘gran cantidad de automóviles que circulaba por la avenida Central produciendo en ese sentido la existencia de una urbe comercial congestionada'. Igualmente puntualizó acerca de la precaria planificación vial que trajo como resultado un tráfico ‘tan mal repartido que todo fluía a la arteria central, una arteria con calles excesivamente estrechas y un terreno quebrado donde cerca de seiscientos vehículos de dos y cuatro ruedas recorren las calles transitando a toda hora con una velocidad relampagueante que producía en la población incomodidades y accidentes'.

Hoy como ayer, cuando ocurrían los accidentes, los conductores se daban a la fuga, como lo revela la siguiente noticia: ‘Por el camino que conduce a Corozal y cerca de la Pólvora fue atropellado el domingo un jamaicano por un automóvil que, según dice el damnificado, iba ocupado por cuatro blancos. El hombre… fue hallado por un particular, quien puso la denuncia ante la policía. No se ha podido saber qué automóvil fue' (sic) ( La Estrella de Panamá , junio 27 de 1911). Otro punto de coincidencia de la noticia con la situación actual, es la percepción del público en cuanto al poco o escaso interés que presentan las autoridades ante estos hechos. Dice la noticia que ‘Lo peor es que sucediéndose a diario los atropellos las autoridades nada hacen para evitarlos y los tales ‘chauffeurs' siguen haciendo de las suyas' (sic).

El tema del mal estado de las calles producto de los huecos existentes en las mismas también fue otro asunto que causó malestar entre la población. El articulista le hacía un llamado al señor alcalde en los términos siguientes: ‘En el extremo Sur de la calle 8ª han vuelto a formarse dos huecos que ponen en peligro los pies de los transeúntes y también las patas de las bestias de tiro... El relleno de eso huecos en la actualidad es necesario'. ( La Estrella de Panamá , julio 12 de 1911).

Estas y otras informaciones que son develadas por el periódico La Estrella de Panamá evidencian la importancia que ha venido ejerciendo este medio periodístico desde hace más de 100 años en la publicación de hechos que facilitan el rescate y consolidación de la memoria histórica. Por lo tanto, su desaparición, producto de medidas externas coercitivas, representa un atentado contra la libertad de discernir y el fortalecimiento de la democracia no solo en el espacio panameño; sino a escala internacional, situación ante la cual no debemos ser indiferentes.

PROFESORA DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ.