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08 de Aug de 2020

Álvaro Alvarado

Columnistas

Clientelismo: misma jeringa con diferente pitonga

Miles de personas llegaron a buscar colchones, bolsas de comida, rastrillos y estufas, entre otras cosas.

¡Qué ingenuos fuimos aquellos que llegamos a pensar que jamás volveríamos a ver esas largas filas de humildes panameños a pleno sol esperando por una bolsa de comida, un colchón, una estufa, cemento, bicicletas, refrigeradoras o cualquier otro regalo del Gobierno! Confieso que, luego de ver la dureza con que en la pasada campaña los voceros del opositor Partido Panameñista, incluyendo al hoy presidente, Juan Carlos Varela, criticaron las ferias populares realizadas por el Gobierno de Cambio Democrático, pensé que más nunca volveríamos a pasar por situaciones similares.

El viernes 21 de julio se realizó un Gabinete Sectorial en el distrito de Arraiján, provincia de Panamá Oeste, donde se daría seguimiento a los proyectos que desarrolla el Gobierno en ese sector del país. En medio de esta actividad, se realizó una Feria Social, en la cual se hizo entrega de todo tipo de enseres a los residentes de ese lugar. Miles de personas llegaron a buscar colchones, bolsas de comida, rastrillos y estufas, entre otras cosas.

Uno de los funcionarios que se encontraba allí era el ministro de Vivienda, Mario Etchelecu, quien todos sabemos tiene aspiraciones políticas a lo interno del Partido Panameñista para el 2019. Decir que esto no es clientelismo político, después de haber criticado estas mismas prácticas en la pasada administración, es una especie de coctel de cinismo, inmoralidad, descaro y doble discurso. Señor presidente Varela, así no se juega con la pobreza de un pueblo que votó por usted con la esperanza de que su situación económica cambiara, asegurando un mejor porvenir.

Amontonar gente en filas en medio del sol y la lluvia, para darle una limosna, no es otra cosa que seguir jugando al clientelismo y al populismo perverso que tiene sumido hoy a varios países de la región y del mundo en un ambiente de pobreza no solo económica sino también mental.

¿Qué tipo de controles utiliza el Gobierno para determinar si estas personas a quienes se les regala todo esto realmente lo necesitan?

¿Qué tipo de controles utiliza el Gobierno para evitar que estos enceres, que regala en estas actividades, no sean vendidos posteriormente?

¿Qué tipo de controles tiene el Gobierno para evitar que extranjeros, y no panameños, sean beneficiados con estos regalos?

¿Qué tipo de controles tiene el Gobierno para evitar que varias personas de una misma familia sean beneficiadas con todo esto?

¿A qué empresa, a qué precios y bajo qué figura se compraron todos estos artículos?

Decir que lo que hacía el Gobierno de Cambio Democrático sí era clientelismo y lo que hace este Gobierno no, refleja los niveles de irrespeto y desprecio con que quienes nos gobiernan tratan a todos los panameños que hacemos una crítica a este tipo de situaciones que parecen repetirse en espiral.

¿Cómo es posible que la excusa del presidente para justificar estas prácticas del pasado sea que ‘a nadie se le pregunta afiliación política, todos los proyectos que yo impulso, que incluyen ayuda monetaria a la tercera edad y a los estudiantes, así como donaciones de alimentos y la construcción de viviendas entre otros, son para todo el pueblo'. Según Varela, ‘a nadie se le condiciona su lealtad política, sino que la gente está en libertad de votar por quién desee votar'.

Señor presidente, la época de la patria boba ya quedó en el pasado y todos sabemos que lo que se busca con este tipo de actividades masivas es que el pueblo que acude a las mismas guarde en su mente quién fue el político y cuál fue el partido que le regaló estos artículos o ese dinero al momento de tomar la decisión de por quién va a votar el 5 de mayo del 2019. No tratemos de engañar a la población con ese discurso demagógico que ya nadie se lo cree.

Es cierto que el pueblo tiene muchas necesidades, pero no es a través de estas acciones de menosprecio a la dignidad humana que se repiten Gobierno tras Gobierno que vamos a resolver este problema. Evidentemente a los Gobiernos les conviene mantener a la población en este esquema, de tal forma que se haga dependiente de este tipo de prácticas populistas que lo único que logran es perpetuar la pobreza de los panameños.

La única forma de romper esas brecha entre el que más tiene y el que menos tiene es a través de la educación, pero ya está comprobado que es lo que menos le interesa a algún Gobierno.

PERIODISTA