La Estrella de Panamá
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15 de Oct de 2019

Antonio Saldaña

Columnistas

La truhanería de la asistencia técnica al Idaan

Al finalizar cada quinquenio de la Asamblea Nacional esta se convierte en una especie de tarde taurina

Aunque sabía que se trataba de un gobierno más de la oligarquía –el de la fracción varelista- un incidente al inicio de la administración me hizo pensar que el de Juan Carlos Varela Rodríguez podría ser diferente por los valores recibidos en su núcleo familiar, determinantes en la vida de toda persona.

Ocurre que al finalizar cada quinquenio de la Asamblea Nacional esta se convierte en una especie de tarde taurina donde los servidores legislativos que pierden su “protección” política son sacrificados. En tales circunstancias conocí al progenitor de los presidentes del primero y segundo Órganos del Estado, Don Luis, enfermo y en las postrimerías de su vida, tan solo con leer dos cuartillas de mis servicios en el Órgano Legislativo, decidió dirigirse a la sede del palacio Justo Arosemena y abogar por mi hoja de servicio institucional. Solo hizo dos comentarios “yo mismo voy a hablar con popi” y, agregó, “el que debió hablar por ti es el Diputado a quién tan bien le serviste”.

Por eso me resulta inconcebible que el vástago de tan buen padre de familia pueda tolerar que el Director del IDAAN haya concertado un contrato perverso y leonino con el eufemismo de –“ASISTENCIA TÉCNICA Y ACOMPAÑAMIENTO AL IDAAN”- por la suma de 63 millones de dólares para que una empresa usurera internacional nos diga lo que todos los panameños conocemos, que al IDAAN varias administraciones lo han dejado languidecer para argumentar su PRIVATIZACIÓN.

El director del IDAAN otorgó el contrato de “asesoramiento” -para estafar a los contribuyentes la suma de 63 millones de dólares- a una empresa de dudosa reputación internacional que pretende engatusarnos con “perlas” como las siguientes:” Se espera que al momento de concluir el programa, cerca de 400 mil hogares cuenten con acceso mejorado de agua potable domiciliaria y que el IDAAN reduzca el porcentaje de agua no contabilizada en las redes de distribución del área metropolitana del 50% al 30%.”.

Ambas aseveraciones son relativamente falsas. 400 mil familias representan aproximadamente 1 millón 700 mil personas de zonas urbanas de las provincias de Panamá y Panamá Oeste que estarían recibiendo, dentro de 5 años, el “acceso mejorado de agua potable (acueducto), dejando entrever que en la actualidad no es así, pues lamento tirar por la borda semejante mentira, porque en realidad son 33 mil hogares o 142,138 personas las que no reciben agua de los acueductos del IDAAN. Tampoco es exacto que el 50% del agua en el área metropolitana no es contabilizada, la verdad es que es el 40%.

El director del IDAAN nos dice que “El tiempo que se tiene programado para esta asesoría técnica y acompañamiento al IDAAN es de 5 años donde la empresa trabajará en el área operativa, comercial y administrativa  de Panamá Oeste, Centro de la ciudad, Panamá este y Panamá Norte”. ¿PRIVATIZACIÓN del agua potable en el área metropolitana?

También nos dirán quizás -Aqualia y Juan Felipe- que el agua es un compuesto formado por ¡2 Átomos de hidrógeno y uno de oxígeno cuyo origen es endógeno volcánico o exógeno, “lluvias de aerolitos llenos de agua”! Los panameños podemos decidir cual nos gusta más. Pero lo que ocultan maliciosamente ambos especímenes jurídicos (persona moral y natural) es que existe un análisis (EL MÁS RECIENTE) sobre la situación del agua potable publicado por el Ministerio de Economía y Finanzas (“Desigualdades en el acceso y uso de agua potable en Panamá”) Dicho estudio del MEF refleja que este contrato es, ni más ni  menos, una TRUHANERÍA del IDAAN, Aqualia y del propio gobierno.

De tal suerte que, no es mera casualidad, que en la base de datos actualizada del Banco Mundial, a diciembre de 2017, Panamá ocupe el décimo lugar dentro de los 14 países más desiguales del mundo y el deshonroso quinto lugar de América Latina. Que según encuesta atribuida a CID GALLUP el hijo de Don Luis ocupa el lugar (-33) de los presidentes peor evaluados, solo superado por el presidente peruano (-34). ¡Así de simple es la cosa!