La Estrella de Panamá
Panamá,25º

14 de Oct de 2019

Vicente A. Caballero Díaz

Columnistas

Junta de notables ante crisis de la CSS

Se habla de la profundización del déficit actuarial que ningún panameño conoce a ciencia cierta

No se podrá negar que la Caja de Seguro Social, CSS, no ha dejado de tener sus bajas y alzas, una institución golpeada y saqueada sin el menor escrúpulo o respeto por la entidad que pertenece a la clase media, por sus respuestas en el área de la salud en los momentos más agudos de los asegurados, la institución del pueblo panameño. Y en esa cadena abrupta de asaltos, en cierta medida, todos somos responsables, porque no hemos adoptado una conducta de vigía y rescate de los malestares por quienes desde adentro y afuera corroen la maltrecha situación administrativa que todos los panameños y medios de comunicación denuncian. Se critica de manera férrea la institución por sus servicios de baja calidad, con excepciones, pero no se avanza en adoptar los correctivos y la profilaxis que las circunstancias exigen para logar el óptimo servicio deseado.

Somos conscientes de que no todo es nubarrones en la CSS, existen hechos positivos que contribuyen a mantener la imagen de la misma y que exige a gritos nuevos valores para la recuperación de su credibilidad y excelentes servicios. Escuché hace unos cuatro meses al subdirector encargado de la Caja decir que nuestra institución estaba totalmente solvente y podía cumplir con sus compromisos. Sin embargo, se habla de la profundización del déficit actuarial que ningún panameño conoce a ciencia cierta y, tal como lo expresó en una ocasión la OIT, ante el problema estructural del Seguro y una creciente burocracia legal o no, lo que implica una merma de las reservas y recursos económicos que tienen que apuntar hacia las urgencias de los accionistas que son los asegurados que han cotizado por más de 30 o 50 años.

Todavía estamos a tiempo para corregir el rumbo y elevar a su punto máximo su buena imagen ante los agravios e ‘in pass' que han encontrado en su camino de servicio a los panameños. Pero el tema en cuestión está planteado nuevamente ante la actual crisis y requiere una salida noble y legal que tendrá que ver con reformas a su Ley Orgánica y, en consecuencia, la conformación de UNA JUNTA DE NOTABLES con representación de los jubilados de todas las provincias, con el fin de llegar al fondo y presentar alternativas de solución, a manera de una cirugía, sin violentar su autonomía; por el contrario, que el director asuma con transparencia el rol que le corresponde y actúe sin vacilaciones; los patronos por otro lado, que cumplan con sus obligaciones y los asegurados con responsabilidad, vigilen su institución. La Caja puede elevar su calidad de servicios médicos y medicamentos con un poco más de orden y sin favoritismo.

Nuestra institución social no puede ser pasto de oscuros intereses politiqueros ni bandera equivocada de quienes pretendan aprovecharse de este triste momento. Se exige un análisis transparente, inteligente de la situación que hace crisis, para mejorar la calidad de los servicios de salud.

DOCENTE Y EXLEGISLADOR.