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15 de Oct de 2019

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Samuel Lewis Galindo

Columnistas

¿Es momento para una Constituyente? NO

Muchos piensan que el llamado que hizo el presidente Varela, en estos momentos, tiene razones políticas

Muchos piensan que el llamado que hizo el presidente Varela, en estos momentos, tiene razones políticas. Sus afirmaciones, a principio de su mandato, de no llamar a unas elecciones, como lo había prometido en su campaña, no se ajustan a la realidad. Era ese el momento más preciso para llevar a cabo esas reformas y todo su ‘plan de Gobierno'. Aquí, y en los países democráticos, se le dan a los gobernantes que inician sus mandatos los famosos ‘cien días'. Es el momento de que los partidos políticos y la ciudadanía en general, le dan al mandatario el tiempo para comenzar a desarrollar su plan de Gobierno y sus promesas de campaña.

Introducir en estos momentos la ‘5ta Papeleta', cuando todos los ciudadanos se aprestan a participar en unas elecciones generales para escoger, presidente, alcaldes, legisladores, concejales y representantes, no es el mejor momento para ello.

Las declaraciones del presidente Varela sobre la ‘5ta Papeleta' llevaron al abogado y constitucionalista Italo Antinori —gran conocedor de la materia— a hacer pública su opinión sobre el tema.

Por la autoridad que él, tiene me permito recoger algunos párrafos de sus puntos de vista:

‘El tema de la constituyente, planteado a estas alturas, es absolutamente inoportuno e inconveniente. Resulta realmente irresponsable e irreflexivo pretender que, si lograran aprobar la improvisada idea en la Asamblea (bastante improbable), el Tribunal Electoral tenga que disgregar su tiempo en organizar una constituyente, cuando lo debe usar para organizar cinco elecciones en un solo día (representantes, alcaldes, diputados, presidente y miembros del Parlacen). La constituyente es algo muy serio y delicado (con muchas aristas que definir y organizar previamente y con tiempo) para hacerlo a la ligera, con un repentino y pernicioso arrebato político'.

Sin embargo, deseamos advertir respetuosamente que, a nuestro modo de ver, el Gobierno ha lanzado esta idea para desviar la atención de los graves problemas nacionales (inseguridad, agua, salud, etc.) que no ha podido resolver y sobre todo, para que nos entretengamos en la discusión constitucional'.

El presidente Varela podría hacer las consultas sobre las modificaciones puntuales que necesita nuestra Constitución y con esto le facilita al nuevo presidente tener presente las modificaciones puntuales que se consideren por los consultados que debe hacerle a nuestra Carta Magna.

Muchos piensan que detrás de toda esta jugada del presidente hay el intento muy claro de ‘distraer' al electorado para evitar que se llegue a saber toda la verdad sobre la corrupción que se ha dado y se sigue dando en nuestro país, muy especialmente las que permitieron Odebrecht y Blue Apple.

Si bien se critican, con toda justificación, los actos muy censurables de corrupción que cometieron varios diputados, fue el Gobierno quien le suministró el dinero al Órgano Legislativo para que se pudieran realizar esos despilfarros. Es bueno tener en cuenta que los diputados solo pueden aprobar o negar el presupuesto. Cuando el presidente perdió el control de la Asamblea inició una campaña dirigida a desprestigiar este órgano del Estado (como si ello fuera necesario). En esta campaña utilizó todos los recursos a su alcance, incluyendo algunos diarios, canales de televisión y ciertos comentaristas. Jamás se mencionó el tema de la procedencia del dinero para la Asamblea. El Ministerio de Economía y Finanzas y la Contraloría se mantuvieron al margen de todo este escándalo, cuando ambos tienen su cuota de gran responsabilidad; sin su participación los dineros no habrían llegado a la Asamblea Nacional.

‘Juan Carlos Varela piensa que él ha sido el mejor presidente que ha tenido Panamá', manifestó un funcionario muy allegado al mandatario.

Mucha gente se pregunta constantemente, con gran preocupación, qué le está pasando al Sr. Presidente que actúa en forma tan rara. La respuesta la dio un ilustre ciudadano por quien siento gran aprecio: ‘Es muy sencilla: el mandatario sufre de un autismo político. Vive en su mundo de fantasía'.

La Constitución —para la mayoría de los sectores populares— no resuelve los problemas que a diario tienen como: el alto costo de la vida, la falta de seguridad, el desempleo, el exceso de basura y la falta de agua, entre otras. Quienes así piensan, sugieren que las reformas que se hagan en el futuro sean muy puntuales, pues consideran que no son las leyes sino las personas que algunas las interpretan a su conveniencia.

Tengo la más absoluta seguridad de que la mayoría de los ciudadanos considera que nuestra Constitución necesita solo cambios puntuales, en especial los que limitan los poderes presidenciales; la dependencia de la justicia; la no reelección; la segunda vuelta y otras medidas. Esto, los cambios constitucionales, es un asunto muy serio que debe ser analizado con mucho cuidado y sin apuro.

El presidente Varela no aprovechó el momento propicio, al inicio de su mandato, que le dieron los ‘cien días'. Todos los que aspiran llegar al solio presidencial deben, desde ahora, comprometerse a hacer los cambios constitucionales muy puntuales que el país requiere para ellos.

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