La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Michell De La Ossa

Columnistas

Hacia dónde va la educación de nuestros hijos

La educación debe ser un tema de Estado para definir hacia dónde queremos ir.

La educación debe ser un tema de Estado para definir hacia dónde queremos ir. La realidad es que tanto colegios públicos como privados tienen un denominador común: falta de profesionales idóneos y con deseos de enseñar. Las universidades no están cumpliendo el rol de formar a los docentes con competencias básicas.

En mis tertulias con madres/padres de familia de diferentes colegios privados coincidimos muchas veces en que nuestros docentes ni siquiera dominan el idioma. No saben redactar ni escribir de manera correcta, entonces, cómo pueden exigir a la nueva generación que cumpla con requisitos básicos. Estamos formando una juventud mediocre, porque los encargados de educar tienen baja formación.

No puedo generalizar que todos carecen de buena formación, pero un alto porcentaje no cumple con lo mínimo. Realmente me siento preocupada hacia dónde vamos y nuestros gobernantes miran hacia otro lado, cuando la educación debe ser prioridad de Estado. Parece que nuestros gobernantes prefieren a un pueblo sin educación.

Queremos pasar pruebas PISA, entonces, empecemos formando mejor a los profesionales de la educación. Requisito básico tener aptitud y actitud para enseñar. Creo que es la profesión más bella, pero se requiere que el docente realmente tenga la vocación para adaptarse a las necesidades de cada niño en un aula de clase. No todos somos iguales y por ende, no aprendemos a la misma velocidad y con el mismo método.

Pero, también creo que el Meduca no cumple su rol de supervisar a los colegios privados. Con el argumento de que son empresas privadas, el Meduca no interviene, pero ese ‘negocio' tiene en sus manos a los futuros profesionales del país. No se debe permitir que cualquiera ocupe la vacante de docente sin tener la competencia básica para enseñar. La sociedad civil toma como ejemplo el modelo de Finlandia, bueno, allá solo los mejores son docentes.

Se debe elevar el nivel de los docentes y creo que, en vista de mi experiencia como madre de familia que se dedica a estudiar con sus hijos, las universidades deberían hacerles pruebas psicológicas para saber si los aspirantes son aptos para el papel que van a desempeñar en un aula de clases.

Necesitamos que nosotros, los padres de familia, despertemos y exijamos a nuestros gobernantes que tomemos en serio el futuro de la educación, aunque no sea del agrado de los gremios magisteriales ni de los empresarios de la educación.

Si queremos ser competitivos en este mundo globalizado, debemos meter mano a la educación de forma urgente.

PERIODISTA Y MADRE DE FAMILIA.