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22 de Oct de 2019

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Samuel Lewis Galindo

Columnistas

La USMA... y sus críticas

La USMA ha tenido, hasta la fecha, once rectores, todos ellos de gran prestigio. Su fundador y primer rector fue el reverendo sacerdote Benjamín Ayechu

La Universidad Santa María La Antigua, USMA, la primera universidad privada fundada en Panamá a mediados de 1965, se enfrenta a fuertes críticas por una mala decisión tomada por el actual rector, Sr. Juan Planells. La opinión pública, influenciada por alumnos y exalumnos, critica con duros epítetos su decisión para que un representante del Suntracs, sin ninguna credencial ni ética personal, ejerza una cátedra en dicha casa de estudios. Los aportes que pueda hacer el escogido por el Sr. Rector son considerados negativos y que pueden afectar en el futuro el prestigio que ella tiene.

La USMA ha tenido, hasta la fecha, once rectores, todos ellos de gran prestigio. Su fundador y primer rector fue el reverendo sacerdote Benjamín Ayechu. También ocuparon dicha prestigiosa posición, entre otros, ilustres ciudadanos, el hoy cardenal José Luis Lacunza, el Dr. Víctor Florencio Goytía, el Dr. Stanley Muschett, el obispo Mons. Carlos María Ariz y ahora ejerce sus funciones el Dr. Planells.

Actualmente la USMA tiene extensiones en muchas partes del país: Colón, Chiriquí, Veraguas y la península de Azuero y su matrícula sobrepasa los 6000 estudiantes. De ella han egresado más de 30 000 panameños que hoy sirven a nuestro país en distintas actividades.

Si el interés del Sr. Rector Planells tenía como objeto el darle a la USMA distintos conceptos ideológicos, lo cual estaría muy bien, existen para ello muchos marxistas fieles a sus principios, que gozan del respeto de los ciudadanos y pueden cumplir adecuadamente con su docencia.

La desatinada selección de la persona para ejercer su cátedra en la Universidad no es constructiva para enseñar a los jóvenes estudiantes. Cuando uno se equivoca debe reconocer su error, no insistir en él. La rectificación honra y enaltece a la persona.

En la actualidad la USMA tiene varias facultades y muchas cátedras que le permiten a los estudiantes escoger las disciplinas que estén más de acuerdo con sus aspiraciones. Cuando la USMA inició su docencia tenía solo cuatro facultades (Ciencias, Filosofía, Letras y Administración de Empresas) y las enseñanzas se daban en el viejo Arzobispado, que estaba situado en la plaza Catedral. Hoy día, la USMA tiene muchísimas facultades y un amplísimo local propio en la Ricardo J. Alfaro.

Sería muy bueno que en estos momentos el señor arzobispo, Mons. Ulloa, y el Sr. Planells se reunieran con la Junta Directiva, algunos alumnos y exalumnos y, de ser posible, con varios de los que fueron rectores para analizar los valores y los estudios que se tienen en la actualidad, a fin de modernizar, de ser ello posible y necesario.

Ante los difíciles problemas que tiene que enfrentarse Panamá en el futuro inmediato y que ponen en situación difícil a todo nuestro sistema democrático, se hace necesario que la USMA y todas las otras universidades que existen en nuestro país, eduquen a nuestra juventud y le expliquen con toda claridad los peligros que se ciernen sobre nuestra nación de llegar los grupos de izquierda radical tendientes a establecer aquí el fracasado ‘Socialismo del Siglo XXI'. La estrategia de ellos es muy clara y peligrosa: desprestigiar a todo lo que tenemos y a todas las personas, en especial a los políticos y a sus partidos. Tratan, con gran esfuerzo, de establecer un gran caos en la nación para asumir ellos el poder. Las universidades, insistimos, deben hacer todos los esfuerzos para que nuestra juventud no crea en las políticas exóticas que confunden y que esos extremistas predican.

Los medios de comunicación deben contribuir en el esfuerzo que venimos haciendo los demócratas panameños para preservar este sistema político en nuestro país.

No tratemos de seguir engañándonos, no vivimos en una ‘burbuja' pensando que todo está muy bien. No, señores, desgraciadamente, casi todo está muy mal. Pensemos un poco en nuestro futuro y tratemos, aunque sea difícil, de ser positivos. Panamá nunca se acaba, depende de Dios y de nosotros.

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