La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Hipólito Arroyave

Columnistas

Con la mira puesta en Qatar 2022

Finalizado el mundial de Rusia, debemos ahora seguir adelante y reflexionar sobre nuestro futuro como selección

Finalizado el mundial de Rusia, debemos ahora seguir adelante y reflexionar sobre nuestro futuro como selección y lo más importante, en cómo podemos mejorar.

Nuestra meta fue alcanzada al lograr clasificar a una Copa del mundo por primera vez en nuestra historia. Para Rusia solo debíamos intentar obtener al menos uno de cinco objetivos: Anotar nuestro primer gol, intentar empatar o ganar algún juego, no ser goleados y no quedar en último lugar.

Como todos sabemos conseguimos anotar no uno sino nuestros primeros dos goles en un mundial de fútbol. Es decir que no regresamos con las manos vacías. Además de esto está el hecho de que jugamos en el grupo donde estaban los equipos que quedarían como tercero (Bélgica) y cuarto lugar (Inglaterra) y de que Túnez (en teoría el más accesible para nosotros) era un equipo que clasificó invicto en su grupo de áfrica y con cinco mundiales de experiencia. Debemos agradecer que ese gol histórico de Felipe Baloy nos sacara de entre los veinte equipos más goleados en una copa del mundo.

Este 15 de julio del 2018 se cumplieron 4 mundiales seguidos sin que otro continente excepto el europeo haya ganado una Copa del mundo, es decir que han pasado 16 largos años de pura hegemonía europea. Debemos recordar que para esa región hay reservados 14 cupos para la gesta mundialista mientras los 18 cupos restantes se reparten entre los demás continentes. Es como decir: ‘Europa contra el resto del mundo'. Para el que aún no se ha percatado este mundial de Rusia nos ha demostrado una evidente superioridad en el fútbol de Europa donde ahora hay países emergentes como Islandia con solo 400,000 habitantes y que ha hecho más reñida sus eliminatorias. Una prueba de esto es que la otrora campeona Italia o la siempre fuerte Holanda no pudieron clasificar.

Haciendo un análisis de las 32 selecciones que clasificaron a Rusia encontré que 18 de ellas tuvieron directores técnicos europeos. Es decir que además de las 14 selecciones de esa área, otros países como: Irán, Marruecos, Nigeria y Australia hicieron lo mismo y demostraron un buen desempeño. Ninguno perdió de goleada y empataron con países como España o Portugal o inclusive ganaron un juego.

De América, solo 2 países llegaron a cuartos de final. Esto nos demuestra una vez más que mientras Europa evolucionó, nosotros nos quedamos atrás. Desde la época de la llamada ‘naranja mecánica' (Holanda) sabemos que los equipos que ganan lo hacen en conjunto y no dependen solo de individualidades sin embargo en América seguimos soñando con figuras aisladas. Los resultados nos llevan a pensar que el nivel del fútbol tanto de la Conmebol así como -peor aún- el de la Concacaf está muy por debajo del que se practica en los países europeos.

Debemos renovar la selección, escoger a prospectos ágiles, jóvenes y veloces para mejorar en el ataque. Francia nos demostró que no es el ‘juego bonito' sino el más efectivo el que gana partidos y para ello son necesarios jugadores que corran cien metros planos casi igual que un velocista olímpico. Los tiempos cambian, pero lo primero es pensar en las características del próximo director técnico. Al Bolillo le agradecemos por habernos llevado a nuestro primer mundial pero creo que ya era tiempo de un cambio, tanto para él como para nosotros. Me parece que la era de los técnicos europeos ha llegado y necesitamos de uno para que haga una reestructuración desde las bases para que mejoremos la técnica y cambiemos nuestro estilo de jugar al fútbol tipo ‘birria de barrio' y con menos faltas, porque ese estilo ya no gana en los mundiales como vimos.

Concluyo este artículo con esta visión personal de lo que me parece lo mejor para nuestra selección de fútbol. Creo que barajear directores técnicos del continente americano es caer en lo mismo pues no cabe duda de la delantera que nos lleva el viejo continente y necesitamos aprender a jugar al fútbol nuevamente. Los dirigentes de la Fepafut han dicho: ‘No tenemos mucho dinero para salario de un técnico'. Yo creo que existen alternativas a este dilema. No hay porque pensar en técnicos activos y que cobren sueldos millonarios. Existe una amplia gama de técnicos europeos ‘jubilados' con mucha experiencia y estoy seguro que alguno aceptaría con gusto venir a Panamá con un salario acorde a lo que puede pagar la federación. No hay porque apresurarse como lo hizo Ecuador al contratar al bolillo, el recurso humano que son los jugadores lo tenemos, solo necesitamos un buen entrenador y estratega que nos aporte cosas nuevas. Es mi recomendación.

EL AUTOR ES OFTALMÓLOGO