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14 de May de 2021

Betserai Richards

Columnistas

El futuro de nuestros deportistas

Con mucho orgullo nos tocó ver a la ‘La Roja' en Rusia corear ‘Alcanzamos por fin la victoria...'.

Con mucho orgullo nos tocó ver a la ‘La Roja' en Rusia corear ‘Alcanzamos por fin la victoria...'. Algunos inconformes tenían esperanzas de presenciar un nivel de juego similar al de Uruguay, en base a su población de 3.5 millones de personas. Otros compararon a la ‘Sele' con Croacia por el simple hecho de que ese país, al igual que el nuestro, solo cuenta con 4 millones de habitantes. Pero eso no es justo: en Uruguay y Croacia hay cultura de fútbol. Existen países en los que simplemente se respira fútbol y punto.

Si fuese solo por cantidad de habitantes, Estados como China o la India hubiesen sido mundialistas. Hablando de China, para el 2050 el presidente Xi Jinping espera convertir su nación en una potencia futbolística con inversiones que incluyen 20 mil nuevos centros de entrenamiento y, en la ciudad de Guangzhou, construir la academia futbolística más grande del mundo, a un costo de 185 millones.

Es todo lo contrario en Panamá. Queremos deportistas ganadores, cuando, por ejemplo, nuestro país malgasta dos millones de dólares mensuales para ser distribuidos entre ‘promotores deportivos y comunales' al servicio de 71 diputados de la Asamblea Nacional. ¿Ahora entendemos el problema de los intereses personales frente al subdesarrollo?

Es hora de ir ‘al trabajo sin más dilación', para lograr el éxito en los próximos Juegos Olímpicos 2020 (Tokio) y la Copa Mundial de Fútbol en 2022 de Catar. Es indispensable montar una campaña nacional que neutralice el ocio y el vicio que seduce a nuestros jóvenes.

Esto debe involucrar la nutrición y la Educación Física dentro de los 671 corregimientos. Nuestros centros educativos se esforzarían para equiparar a los jóvenes, convirtiéndose en semilleros para nuestros futuros deportistas. Con la introducción de juegos intercolegiales de atletismo y fútbol, los docentes serían primeros en señalar a los talentosos.

El legendario Pelé en Brasil, Messi y Cristiano Ronaldo debutaron profesionalmente a los 17 años; es muy probable que varios potenciales fenómenos del fútbol panameño se hayan perdido en las drogas, por falta de orientación o canalización de su talento. Aún estamos a tiempo de rescatar a nuestro jóvenes y, a la vez, fortalecer nuestro fútbol.

PERIODISTA