La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Eduardo L. Lamphrey R.

Columnistas

2019: año de elecciones, incertidumbres y expectación

Pero, el personaje del año, es sin duda, la corrupción, ese dinámico flagelo que va desde Odebrecht, Blue Apple, hasta planillas fantasmas en la Asamblea Nacional

El 2018 nos dejó cosas buenas y malas, fuimos por primera vez a un mundial de fútbol, abrimos relaciones diplomáticas con China Popular, cerramos con un crecimiento económico de 4.5 %, se declaró incompetente a la CSJ en el juicio por escuchas a Martinelli, aparecieron nuevos partidos políticos, no pegó el movimiento de No a la Reelección, aumentaron los independientes para las elecciones presidenciales, diputados, alcaldes y representantes.

Todo el año nos confirmó el peligroso desequilibrio entre el Legislativo, Judicial y Ejecutivo, se reforzó la tesis de una dictadura civil, aumentaron los índices de violencia y delincuencia, aumentaron las protestas populares por salud, inseguridad, falta de servicios públicos, planteles educativos, inundaciones en los barrios, calles abandonadas, sin mantenimiento y llenas de cráteres.

Pero, el personaje del año, es sin duda, la corrupción, ese dinámico flagelo que va desde Odebrecht, Blue Apple, hasta planillas fantasmas en la Asamblea Nacional. Tenemos una CSJ inestable, insegura y manipulada por fuerzas políticas del Gobierno o de la oposición. Este año se incrementó el narcotráfico y son constantes los asesinatos pagados (sicariato), como el aumento de drogas incautadas. Todo el año se mantuvo la presión del Gobierno contra el Gobierno anterior, casi todos sus ministros y directores están con procesos judiciales y penales abiertos, unos por coimeros y otros por robos o desfalcos.

En fin, un año lleno de pesadumbre, consternación, aflicción, sorpresas y sorprendidos.

El más sorprendido, sin duda, es RMB, sigue preso, gastando una fortuna con un ‘pull' de abogados, perdió su partido CD y ahora no sabe quién lo juzgará, mientras tanto se entretiene con definir si va como alcalde, diputado o vicepresidente. Mientras tanto, las bandas consolidadas y filiales a los carteles colombianos y mexicanos, dominan e implantan su violenta cultura en los barrios, ya le perdieron el miedo a los policías, a la DEA y coaccionan jueces, fiscales y policías. Lavan dinero e invierten en construcción, en supercentros comerciales, hoteles cinco estrellas y grandes obras públicas.

Mientras tanto se enrarece el panorama político, vamos a un torneo electoral el 5 de mayo de 2019, se especula un proceso electoral clientelista, fraudulento y extremadamente violento. Proceso que desacelerará la economía, la inversión extranjera y generará mucha expectativas en el entorno regional y continental.

Las alianzas ya están hechas y pareciese que el PRD retoma el poder político, tendrá el control de la Asamblea Nacional y tratará de imponer orden en los magistrados de la CSJ. Comenzará un nuevo episodio de cacería de brujas, seguirán creciendo la corrupción, las coimas y los desfalcos; el debate político nuevamente se enfrentará en los juzgados, en la AN y en los medios. El poder político seguirá en manos de los Btesh, Motta, Vallarino, Sierra, Yaffar, Esbri, Eisenmann, Planells y otros. La oposición social seguirá controlada, al darle algo de poder gubernamental, tal como sucedió con Maytin, Berguido, Aramburú, Mena, Ramírez, Win, Rivera, Martínez, Pinzón y otros; lo importante es que esta casta política no tiene ideología, por lo que trabaja con uno y otro Gobierno, para ella lo importante es sumar su capital y mantener sus intereses individuales por encima de los intereses colectivos. Seguirán llenándose los centros penitenciarios y seguirán llegando más parces y chamos, buenos y malos, al país. En fin, se viene un año lento para la economía, dinámico en lo político y nuevamente lleno de desesperanza, tribulaciones y sorpresas para el gran pueblo panameño.

ECONOMISTA