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21 de Jan de 2020

Daniel Delgado-Diamante

Columnistas

Pacto Ético Electoral: percepción y realidad

Los partidos políticos y la sociedad civil tienen el importante papel de luchar por la creación de sociedades más democráticas en nuestros países

En muchas partes del mundo, las aspiraciones democráticas al desarrollo, progreso y bienestar se ven amenazadas por fenómenos como el clientelismo y el transfuguismo que limitan su sentido y participación social plena. Las instituciones públicas responsables de facilitar a la sociedad enfrentar esas amenazas, se encuentran también asediadas por el riesgo de que el autoritarismo y la corrupción penetren, limiten y desvirtúen la eficacia de su labor. Por otro lado, la inseguridad, la degradación acumulada por las inequidades, y la violencia social y doméstica, hacen menos asequible el disfrute de la democracia.

Nos encontramos en un entorno regional plagado de situaciones de turbulencia, enfrentamientos, asedios internacionales golpistas, y Gobiernos que, a pesar de su origen democrático electoral, hoy enfrentan el rechazo de los que los eligieron, en momento en que, en varios países, se realizan elecciones presidenciales en medio de la duda y el temor.

Al respecto, hace unos años, el expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, don Oscar Arias, expresó: ‘No se debe confundir el origen democrático de un régimen con el funcionamiento democrático del Estado. Hay en nuestra región Gobiernos que se valen de los resultados electorales, para justificar su deseo de restringir libertades individuales y perseguir a sus adversarios. Se valen de un mecanismo democrático, para subvertir las bases de la democracia'.

Los partidos políticos y la sociedad civil tienen el importante papel de luchar por la creación de sociedades más democráticas en nuestros países. Cuentan con el más valioso de los recursos: la libertad de expresión que, a través de los medios de comunicación social, les permite crear climas necesarios para el debate y promover las políticas que garanticen la participación de los ciudadanos en la búsqueda de una democracia sana y una sociedad segura.

En toda sociedad democrática, contribuir al fortalecimiento social a través de los medios de comunicación entraña una relación compleja y frecuentemente conflictiva, entre ellos y las autoridades del Estado. Los medios pueden ser implacables cuando son utilizados, por razones políticas, para atacar las gestiones públicas o a ciertas figuras.

Al definir lo requerido en materia de democracia, la prensa en general debe desempeñar un valioso papel como espacio para la discusión nacional y para la orientación, con sus equívocos y aciertos, de los cursos de acción propuestos por Gobierno y oposición. Lamentablemente, en ocasiones, se generan contradicciones entre percepción y realidad y se confunde a los ciudadanos para decidir, responsablemente, por quién votar. A ello hay que sumar el papel que las redes sociales cumplen, si son utilizadas para difundir falsedades y distorsiones de las realidades en nuestros países y sobre los candidatos a elección popular. Lo fundamental, en todo caso, es que la fuerza institucional y la libertad de expresión representada en la prensa y redes sociales, converjan en un mismo interés por preservar las virtudes de la democracia y llevarla más allá de sus normales imperfecciones. Oscar Arias lo materializó así: ‘Un verdadero demócrata, demuestra su poder abriendo hospitales, caminos y universidades; combatiendo la pobreza, la ignorancia y la inseguridad ciudadana y no coartando la libertad de opinión y expresión'.

A poco más de tres meses de las elecciones generales del 5 de mayo, la efervescencia política arrecia. Los mensajes deben orientarse en una forma ética de hacer política, propuestas y planes de Gobierno con contenido social serio, de parte de los partidos y candidatos. El 12 de noviembre de 2018 todos los candidatos presidenciales a excepción de uno, se comprometieron a cumplir un ‘Pacto Ético Electoral'. Este 29 de enero de 2019 candidatos presidenciales por partidos y por libre postulación también firmaron el llamado ‘Reto por la Transparencia' que incluye temas tan importantes como lucha contra la corrupción, transparencia en las contrataciones públicas y rendición de cuentas, seguridad jurídica y el importante tema de mejorar la administración de justicia.

El poder y la responsabilidad siempre van de la mano en una sociedad democrática. La prensa y usuarios de las redes sociales deben ejercer el enorme poder del que disfrutan, con tanta o mayor responsabilidad de la que cabe exigir a los que dirigen la cosa pública y a los asociados.

En estas circunstancias, quizás como nunca antes, se debe garantizar un proceso electoral cumpliendo con dichos compromisos y lograr llevar al solio presidencial a la mejor figura y al resto de cargos de elección popular. Un proceso con ética y transparencia electoral es la herramienta más poderosa para el ejercicio de esa responsabilidad ciudadana. Ojalá así sea.

ABOGADO