Temas Especiales

13 de Apr de 2021

Saúl Méndez R.

Columnistas

Por un Panamá para todos

En nuestro país, desde los primeros momentos de la vida republicana, la toma de decisiones le ha sido coartada a las grandes mayorías del país. Ha...

En nuestro país, desde los primeros momentos de la vida republicana, la toma de decisiones le ha sido coartada a las grandes mayorías del país. Ha sido un pequeño grupo de familias y personas quienes han controlado el poder económico y político, y desde allí impuesto leyes que han favorecido a unos pocos, hoy 115 ultramillonarios.

Ha predominado la exclusión, la discriminación y marginación social. Ello explica por qué, a pesar del aumento de la riqueza nacional medida por el PIB, la calidad de vida de los panameños y las panameñas se ha pauperizado, colocándonos como el sexto país con peor distribución de la riqueza a nivel mundial. En medio de la riqueza, el 20.7 % de su población presenta pobreza, según el MEF, (cifra que es subestimada), datos que son más aterradores cuando los evaluamos a nivel de áreas rurales e indígenas.

El problema de Panamá no es el crecimiento económico. Panamá tiene todo el potencial de continuar creciendo su economía. El problema fundamental es la desigualdad, la mala distribución de la riqueza.

Frente a ello, nuestra propuesta de Gobierno es totalmente opuesta a lo que ha imperado como modelo económico desde 1979 a la fecha, 40 años de neoliberalismo; política que ha significado entrega de nuestros recursos, degradación ambiental, derroche energético, exclusión social, concentración de la riqueza, fomentando la corrupción, nepotismo e impunidad.

Desde el FAD nos hemos comprometido a levantar ‘Un Panamá para Todos', que permita incluir los históricamente excluidos: obreros, campesinos, pequeños y medianos productores, comunales, indígenas, afrodescendientes, profesionales, jóvenes, mujeres.

Es una propuesta de Gobierno que coloca a los seres humanos como centro del quehacer social. Busca el desarrollo nacional y social. Se caracteriza por ser una propuesta humana, democrática, justa, equitativa y solidaria. Ello implica una Economía que garantice la Vida Digna y Decorosa para todos los panameños; que priorice la satisfacción de las necesidades sociales más apremiantes de la población.

Para ello, es necesario reorientar la política económica, centrando nuestra prioridad en un desarrollo nacional y restablecer el poder del Estado de forma tal que pueda orientar eficazmente la economía del país a través del proceso de planificación.

Planteamos tres propósitos fundamentales en el plan de Gobierno: (1) un Estado participativo y orientador de la actividad económica; (2) iniciar y culminar en un proceso constituyente originario que represente los intereses de la mayoría del pueblo; y, (3) producir un desarrollo económico sostenible, en igualdad de oportunidades, armónico en su crecimiento económico sectorial, en equilibrio con la naturaleza.

Los objetivos centrales están dirigidos a: (1) fomentar la planificación como instrumento macroeconómico y orientador de los planes y decisiones de la política económica; (2) alcanzar la inversión social y distribución del ingreso requerido en beneficio de nuestro pueblo; (3) respeto irrestricto a los derechos humanos soportados en una real base democrática participativa; (4) una reforma del Estado que garantice y asegure a todos los ciudadanos igualdad ante la Ley, certeza del castigo a toda forma de corrupción y una institucionalidad honesta, sujeta a la rendición de cuentas y revocatoria de mandato.

Se prioriza el crecimiento de la actividad productiva como generador y sostenedor de la riqueza nacional (agro e industria); creador estable de empleo que garantice una distribución justa y equitativa en beneficio de la población; garante de soberanía y seguridad alimentaria; manejo seguro de los alimentos; transformador de materia prima; generador de oportunidades para la población del área rural (Acceso a la tierra para producir alimentos); garante de desarrollo sostenible presente y futuro. El impulso de los sectores productivos requiere la revisión de los TLC.

Entre las medidas prioritarias que impulsaremos, están: el fomento de empleo digno; salarios y pensiones justas; precios de incentivo al sector productivo; control de precios en los productos y servicios básicos; acceso a la tierra y vivienda digna; educación, salud y seguridad social de carácter público; universalización de servicios básicos (agua potable, electrificación, alcantarillado, disposición y recolección de basura, transporte); política fiscal progresiva (principio de a mayor ingreso mayor aporte); recuperación del patrimonio nacional; estrategia energética que responda al desarrollo nacional; un Canal vinculado al desarrollo nacional y social; inversión pública y extranjera canalizadas al desarrollo; saldar la deuda social; atender la deuda pública sin arriesgar los intereses nacionales y sociales.

Consideramos que los aspectos ecológicos-ambientales están directamente relacionados a la existencia de la vida, por tanto, estos constituyen un eje transversal, en tanto se relacionan con el conjunto social, con los aspectos económicos, de salud, educación, vivienda, y demás. El crecimiento económico no puede atentar contra el desarrollo sostenible.

Proponemos el rescate de nuestra Identidad Nacional, incorporando la cultura nacional en todos los ámbitos de desarrollo del país, valorando nuestro Patrimonio Cultural, fomentando la creación artística y literaria al servicio de nuestros valores democráticos, humanistas, patrióticos y de solidaridad humana.

En el plano político, proponemos desarrollar una democracia verdadera, respetuosa de los derechos humanos. Igualmente se requiere garantizar el respeto irrestricto a los derechos humanos soportados en una real base democrática participativa en la toma de decisiones.

¿De dónde saldrán los recursos para ejecutar nuestro Plan de Gobierno? Panamá es un país con suficientes recursos para vivir como en los países con los mejores niveles de vida. Tenemos que establecer una política de asignación de los recursos enfocada al desarrollo nacional y la atención de las necesidades de la población. Debemos establecer una priorización en la ejecución del Presupuesto Nacional en función de los objetivos nacionales y sociales. Por año se podrían ahorrar cientos y miles de millones para invertir en lo social.

Entre otras, pero no las únicas, las fuentes de financiamiento provendrán de: uso del excedente canalero dirigido a educación, salud, vivienda, etc.; penalización de la corrupción, que paguen con cárcel, devuelvan el dinero robado y se decomisen propiedades mal habidas; erradicación de todo el engranaje de corrupción y mafia enquistada en las instituciones del Estado; controles fiscales para evitar la evasión y una política tributaria progresiva; eliminación de los gastos suntuarios, viajes sin fundamento, planillas falsas, en la Asamblea y todo el Gobierno.

Para el logro del Plan de Desarrollo Nacional y Social es necesario construir una sociedad diferente, no solo en términos cuantitativos, sino cualitativos. Impulsar este plan de reformas profundas, no cosméticas, se enlaza con la Constituyente Originaria autoconvocada, sostenida en el poder popular.

En términos concretos, nuestra primera acción será abrir el proceso para la convocatoria de un referéndum hacia una Asamblea Constituyente Originaria que barra con toda esta podredumbre y funde una Patria para Todos. Haremos realidad juntos, con lucha, sacrificios y trabajo, el Panamá humano, solidario, sostenible, democrático y justo que las grandes mayorías soñamos.

Nuestra propuesta interpreta el sentir de miles de ciudadanos, trabajadores, campesinos, comunitarios, indígenas, afrodescendientes, profesionales, micro y pequeños empresarios, ambientalistas, ciudadanos de los más diversos orígenes sociales y geográficos que demandan un nuevo espacio en el campo político nacional y que están dispuestos a luchar por el respeto pleno de los Derechos Humanos y por una Verdadera Democracia. Abriremos así el camino para la conformación de un Gobierno honrado, progresista y con sensibilidad social.

En este torneo electoral se presentan dos propuestas: chequera (toda la partidocracia y seudoindependientes) contra dignidad (FAD).

Acudamos a Votar este 5 de mayo, pero Nunca Más por los Mismos.

CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA POR EL FAD.